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Frutas de verano: cuáles son las más ligeras y sabrosas

Sandía, melón, melocotón, fresa... todas estas frutas suenan a verano. Son más ligeras, tienen más agua y sacian, perfectas para las tardes de piscina

Sandía, melón, melocotón, fresa... todas estas frutas suenan a verano. Son más ligeras, tienen más agua y sacian, perfectas para las tardes de piscina
Sandía a rodajas para disfrutar en verano. | Flickr/CC/Steven Depolo

Las frutas y verduras son los alimentos más adecuados en épocas de calor ¿A qué se debe esto? Al aporte de líquidos y a las vitaminas, minerales y fibras que proporcionan. La cantidad de agua que contienen es variable, pero sin duda ayuda a reponer el líquido y los minerales que perdemos al sudor, colaborando a mantener la temperatura corporal.

El cuerpo ya se encarga de pedirnos lo que necesita, nosotros sólo debemos hacerle caso. ¿Cómo podemos hacerlo? Dándole comidas ligeras repletas de vitaminas y cocciones suaves sin demasiada condimentación.

Y es que nuestro organismo no sólo quiere una alimentación fresca y ligera para dar gusto a nuestro paladar, sino porque ante las altas temperaturas se necesita hidratación adicional, y también es necesario prevenir las bajadas repentinas de tensión o golpes de calor.

Además, la fibra que poseen verduras y frutas ayuda a nuestro intestino, y esto es indispensable para sentirnos mejor ante el aumento de las temperaturas, los antioxidantes ayudan a nuestra piel,… Si además añadimos las facilidades que nos ofrecen para llevarlas a cualquier sitio, entenderemos por qué estos alimentos son idóneos en verano.

Pero, ¿por qué nos apetece tanto fruta y verdura? ¿Cómo nos ayuda a combatir el calor? El problema de las altas temperaturas es que perdemos mucha más agua por el sudor y necesitamos hidratarnos. Por eso la fruta de temporada, que está compuesta por un 80 o 90% de agua, es una buena alternativa, ya que ayudará a que los efectos del calor no sean tan molestos en nuestro organismo.

También contienen una gran cantidad de fibra, que regular el tránsito intestinal, pero también mejora nuestra salud en general. Esta fibra es responsable de efecto saciante de las frutas, así como a provocar que el azúcar se absorba de forma más lenta, lo que mantiene estables sus niveles en sangre.

Frutas del verano

  • Sandía

Con 30 calorías por cada 100 gramos, es la fruta menos calórica de todas. No es raro porque está formada por agua casi por completo, factor al que debe agradecer encabezar esta lista.

Al comer sandía contribuimos a eliminar toxinas del organismo debido a su acción diurética ya que 92% de su contenido es agua. Además la sandía es rica en antioxidantes, minerales y vitaminas altamente beneficiosos para nuestro corazón. Se trata de un alimento rico en licopeno, sustancia que 'colorea' de rojo la pulpa de la sandía y que la otorga propiedades antioxidantes que retrasan el envejecimiento

  • Melón

La composición nutricional del melón es agua en un 90 %. Esta fruta es rica en vitamina A en forma de betacarotenos, unos antioxidantes que retrasan el envejecimiento, benefician la vista y protegen la piel, que sufre muchas agresiones en esta época del año por la exposición solar y el ambiente seco. Además, destaca por su bajo aporte de calorías y azúcar, así como su efecto diurético y nutritivo. Se trata de una fruta bajo en calorías ya que apenas posee un 6%-8% de azúcares.

Esta fruta no sólo nos hace estar un poco más fresquitos cuando las temperaturas suben sin piedad, también nos aportan una alta cantidad de beneficios. Nos ayuda al buen funcionamiento del sistema digestivo porque neutraliza los ácidos gástricos y sirve como laxante ligero.

  • Cerezas

Pese a ser tan dulces, no contienen tantas calorías como pueda parecer, de hecho comer 10 cerezas aporta apenas 24 calorías. Un puñado en el desayuno o a media mañana es ideal en verano. Además, muchos de sus beneficios pasan inadvertidos, cómo su alto contenido en ácido fólico.

También aportan fibra y una muy alta concentración de antioxidantes. Destaca su contenido en vitamina K y son ricas en hidratos de carbono, entre los que destaca la fructosa, por lo que tienen un importante poder saciante. Además, posee un efecto laxante, beneficioso en casos de estreñimiento, y una larga lista de minerales: potasio, fósforo, magnesio, calcio, hierro y sodio.

  • Melocotón

La temporada de melocotón se extiende desde finales de abril hasta octubre, pero es en los meses de verano cuando se consiguen los ejemplares más ricos y dulces. Son buenos para la vista y contienen vitamina C, además aportan unas 40 calorías.

  • Albaricoque

Este fruto, que suele consumirse desde comienzos de la primavera hasta finales del verano, es rico en vitaminas A y C, y minerales como el potasio, calcio y magnesio, aunque también destaca por contener altas cantidades de pectina que actúan como un laxante suave. Además, se trata de la la fruta ideal para dar a los más pequeños ya que es rica en calcio.

  • Ciruela

La ciruela es otra de las frutas típicas de verano con gran contenido en agua y contiene unas 47 calorías, aunque el número es diferente en función de la variedad de ciruela. Destaca por sus propiedades laxantes y fibra soluble que ayuda a bajar el nivel de colesterol. Además de ser muy ricas en vitaminas A, C y E, posee gran cantidad de minerales, como potasio, calcio, hierro y magnesio, que contribuyen a mejorar los estados depresivos y la anemia.

  • Fresas

Muy típicas del verano son las fresas, que contienen 50 calorías. Una fruta deliciosa y que resulta muy sencilla de transportar y comer en cualquier lugar, no necesita preparación salvo lavarlas con cuidado. Son una importante fuente de vitamina D.

  • Piña

La piña es uno de los alimentos más refrescantes del verano. Con tan solo 46 Kcal por 100 gr, esta fruta está repleta de vitaminas y minerales como el magnesio, que ayuda a fortalecer los huesos. Contiene un 86 % de agua por lo que tiene un gran poder diurético y saciante, además de ser ideal para combatir el estreñimiento.

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