
Aunque Casa Carola lleva sirviendo cocido madrileño desde hace 25 años, la historia de este restaurante data de años antes cuando Jaime Rivero se enamoró del cocido de un restaurante de Aranjuez. Fue entonces cuando le propuso a su cocinera, Carola, montar un restaurante con su nombre que, desde 1998 ha conquistado a miles de clientes.
A Jaime y a Carola le han sucedido sus dos hijos, Chilo y Jaime Jr., y en el número 54 de la calle de Padilla siguen trabajando con la misma fórmula del cocido madrileño en tres vuelcos. Un único plato, no hay más en la carta del restaurante. A Casa Carola se va a comer cocido y a disfrutar porque empiezas con un aperitivo de una muy buena croqueta de cocido acompañada de una copa de cava.
Eso sí, una vez sentado en la mesa tienes que ponerte el tradicional babero para espantar la maldición que dice que si no te lo pones, "la mancha está asegurada".
Y te preguntarás ¿qué incluye el menú para tener que ponerte un babero? Y la respuesta es sencilla, porque es básicamente por la sopa del cocido, mala aliada de vestidos, camisas y corbatas. Una sopa con fideos que es el primer vuelco del cocido madrileño de Casa Carola y que la puedes tomar sola o acompañada por los garbanzos de Segovia que llegan a continuación, con patata nueva y verduras, que es el segundo vuelco.
En la mesa te encuentras un cuenco con tomate triturado preparado con comino, ajo y orégano que es perfecto para comerlo con los garbanzos y otro con piparras y cebolletas que, picadas, acompañan de maravilla a la sopa.
Barra libre de cocido
En este restaurante no te vas a encontrar grandes alardes decorativos, ya que es la típica taberna madrileña, con sillas y mesas de madera revestidas con manteles blancos y las paredes forradas con fotos de los personajes ilustres que han pasado durante estos 25 años por la casa.
Aunque los tres vuelcos llegan a la vez, el tercero consta de carnes de añojo y pollo, chorizo de sarta, morcilla, tocino ibérico, codillo de jamón y huesos de caña. Eso sí, el cocido puedes pedirlo como tú quieras o servírtelo a tu gusto. Puedes comer los tres vuelcos por separado o juntar la sopa con los garbanzos o como más te guste. Además, el menú es barra libre, así que puedes comer cuanto quieras y repetir de lo que se te antoje. Eso sí, deja hueco para los postres caseros que están incluidos en el menú, el café y el chupito. En nuestro caso probamos la tarta Charlota, muy parecida al tiramisú, el flan de huevo y las natillas con su galleta María.
Un precio imbatible
El precio del menú por persona es de 32,90€, bebida no incluida, y por los niños menores de 10 años pagas 16,50€ aunque se les sirva la misma cantidad de cocido que a los adultos.
Sabemos que reservar en Casa Carola no es tarea sencilla debido a su gran éxito, pero no persistas en el empeño. Entre semana sólo hay un turno de comida y los fines de semana y festivos se hacen dos turnos, uno de 13-13:15h a 15-15:10h y otro que comienza a las 15:30h. Eso sí, a la hora de acabar el turno te tienes que ir porque es el momento en el que el restaurante limpia las mesas, la sala y lo deja todo preparado y organizado para que entre el segundo turno que aguarda pacientemente en la calle.
Por la noche está cerrado siempre salvo para celebraciones especiales para más de 15 personas. Y el restaurante cierra los meses de verano, junio, julio y agosto. Además, tienes la opción de llevarte el cocido a casa o pedirlo a través de Glovo y Just Eat al precio de 23€ por ración.
Casa Carola es uno de los 35 restaurantes de Madrid, Toledo y Segovia que participan en la 13ª Ruta del cocido madrileño que se celebra del 15 de febrero al 31 de marzo y que este año tiene como embajador a nuestro compañero Juanma Rodríguez. Así que es el momento de disfrutar de este plato tan castizo en compañía de amigos, familia, pareja o con compañeros de trabajo por un precio de 32.90€.
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