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Katy Mikhailova

Embarazados y embarazades

Un modelo embarazado protagoniza la última campaña de Calvin Klein. Es Roberto Bête, brasileño y cara de la campaña 'This Is Love'.

Un modelo embarazado protagoniza la última campaña de Calvin Klein. Es Roberto Bête, brasileño y cara de la campaña 'This Is Love'.
Roberto Bête | Instagram

Un modelo embarazado protagoniza la última campaña de Calvin Klein. Roberto Bête, brasileño, es la cara de ‘This Is Love’ que tiene por objeto visibilizar los "nuevos modelos de familia".

Si no se lo explican mejor, podrían ustedes pensar que la tripa del modelo en cuestión es la típica barriga cervecera. Y es que es totalmente ajeno a la lógica de cualquier persona inteligente que un hombre pueda estar embarazado. Es más: mientras escribo esta columna, el inteligente sistema de Google Drive (con una plantilla tipo ‘word’, pero de Google) marca en rojo ‘un modelo embarazado’, queriendo pasarlo a femenino (cual error gramatical). Hasta Google reniega de la ausencia de lógica de la presión inclusiva.

El modelo en cuestión es el protagonista de un reality de Netflix, titulado De Cita en Cita, que debe de ser algo en la línea del extinto Mujeres y Hombres y viceversa, pero con más glamour y en formato docurreality.

Está bien que normalicemos que un padre pueda tomarse la baja por paternidad (por ejemplo), pero llevar el concepto de inclusividad hasta cualquier rincón de la vida para hacer de la estética una ética impuesta por la sociedad representa un importante retraso.

Y si les sabe esto a poco, no ha faltado una modelo trans, también embarazada, en esta campaña de la firma estadounidense. Una cosa es luchar por los derechos del colectivo LGTBI y denunciar la homofobia (algo con lo que comulgo totalmente), y otra muy distinta es hacer apología de algo irreal e imposible de producirse.

No termino de comprender en qué cabeza cabe la posibilidad de forzar la naturaleza creando un embarazo ficticio sólo para demostrarle al mundo que Calvin Klein apoya los nuevos modelos de familia. Entendería que saliera una pareja gay adoptando un niño (estén o no de acuerdo, en muchos países esto ya es posible); pero no estas imágenes carentes de sentido.

Tampoco entraré en el debate de los haters que recuerdan que la marca fabrica sus productos en países basados en una cultura machista y en donde la homosexualidad es un delito. Si empezamos así, deberíamos dejar todos de vestir con marcas convencionales (desde unas Nike, hasta un vaquero de Zara o un polo de Ralph Lauren) y optar por la artesanía ‘made in Spain’ y fabricarnos nuestras propias prendas (algo que no sería mala idea del todo, con esto de la sostenibilidad…).

No contentos los directivos de marketing de Calvin Klein, estos han decidido bloquear a todo aquel que vomita su opinión contraria a la absurdez de semejante campaña. "Creemos que esta plataforma es un ambiente respetuoso para la individualidad y la expresión personal. En Calvin Klein lo toreamos todo, excepto la intolerancia, por lo que cualquier comentario que no sea tolerante será eliminado. Las cuentas que manden mensajes de odio serán bloqueadas", publicaban.

Estos son los nuevos valores de algunas marcas de moda: el hallazgo de la prensa fácil y polémica, para ser noticia a toda costa. Sería más propio que donaran una parte de las ventas a todas las madres sin recursos que no llegan a fin de mes o aquellas que recurren al aborto porque no saben cómo sostener a su futuro hijo. Esto sí es apoyar la vida, y no las tendencias. Esto sí es sostenibilidad: pero sostenibilidad de la vida, de lo humano y lo profundo. No que en invierno haga frío y en verano calor. Lo demás son tonterías.

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