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¿Qué sucede en los riñones al beber 2 litros de agua al día?

El agua es el componente fundamental para que el cerebro, los pulmones, el corazón o los riñones funcionen ¿Cuánta agua es importante? ¿Hay un límite?

El agua es el componente fundamental para que el cerebro, los pulmones, el corazón o los riñones funcionen ¿Cuánta agua es importante? ¿Hay un límite?
vaso de agua, vaso de vidrio, vaso lleno | Pixabay/CC/DISierraP

Mantenerse hidratado a diario es fundamental para que el organismo funcione correctamente, de hecho, es vital ya que todos los días el cuerpo pierde agua cuando suda, orina y evacúa los intestinos, por esta razón es clave reabastecer este suministro. Pero, ¿Hay un consumo ideal? ¿Qué pasa con los famosos dos litros? Realmente se ha determinado que el consumo diario adecuado de líquido es de 3,7 litros para los hombres y aproximadamente 2,7 litros para las mujeres, pero no solo se habla de agua sino que se incluyen los líquidos provenientes del agua, las bebidas y los alimentos. De hecho, aproximadamente, el 20 % del consumo diario de líquido suele provenir de los alimentos y el resto, de las bebidas que las personas consumen.

Pero, a la hora de buscar hidratar el organismo hay que tener en cuenta que el agua es el principal componente para que puedan funcionar órganos vitales como el cerebro, los pulmones, el corazón, el hígado o los riñones; por ello, cuando el consumo es bajo se pueden presentar serios inconvenientes de salud. Además, el cuerpo humano tiene un contenido en agua que asciende a dos tercios de su peso. Como norma general desde hace años se ha recomendado un consumo de agua de unos dos litros diarios, algo clave para mantener un estilo de vida saludable, tanto que concretamente este hábito tiene un efecto beneficioso en los riñones, órganos esenciales para el correcto funcionamiento del organismo.

Pero, ¿Por qué es tan importante beber agua? Porque beber agua hace posible el paso a la sangre de los nutrientes que se ingieren con las comidas, ayuda a mantener el corazón sano y a regular los niveles adecuados de presión arterial. Además, no hay que olvidar que los riñones son los encargados de administrar el agua que se consume y hacer posible muchas de las funciones que realiza el organismo. De hecho, el agua es importante para los humanos ya que más del 50% de la composición corporal es agua, y la sangre es un tejido fluido cuya composición es agua hasta en un 80%.

Entonces, más allá de mitos y verdades, beber un número suficiente de litros de agua al día tiene múltiples efectos beneficiosos en los riñones, órganos vitales que desempeñan un papel crucial en la filtración de la sangre, la eliminación de desechos y la regulación del equilibrio hídrico y electrolítico del cuerpo. Y, evidentemente, no beber suficiente agua puede tener consecuencias graves para la salud, ocasionando patologías como migrañas, estreñimiento, obesidad e hipertensión, entre otras. Por ello, es importante prestar atención a la cantidad de agua que se consume cada día, incluso si no se siente sed, ya que algunas personas, como los diabéticos o los adultos mayores, pueden percibir menos las señales fisiológicas de deshidratación.

Afectación a los riñones y al organismo

Cuando uno se mantiene bien hidratado, los riñones operan de forma mucho más sencilla y eficaz, por el contrario, la deshidratación les produce un sobreesfuerzo en las tareas a ejecutar que puede derivar en complicaciones renales. Pero hay que tener claro que la cantidad de agua que el cuerpo necesita, puede variar en función del peso, la actividad física y la edad, pero esta ayuda a que los riñones filtren la sangre y eliminen las sustancias tóxicas de forma impecable. Además, se reduce el riesgo de padecer infecciones, puesto que el agua favorece la dilución de los minerales.

Por su parte, cuando una persona consume poca agua durante el día, además de deshidratarse, puede enfrentarse a un problema renal que puede provocar el cese repentino de las funciones depurativas del riñón al no llegar el volumen de sangre adecuado a este importante órgano del cuerpo. Pero no solo eso sino que beber poca agua facilita la proliferación de bacterias que pueden ocasionar una infección tanto en la uretra, uréteres, vejiga o los riñones, el motivo es que beber agua ayuda a diluir la orina y garantiza la micción para expulsar a microorganismos antes de ocasionar una infección.

Sin embargo, hay que beber el agua justa ya que beber demasiada agua puede generar una carga de trabajo excesiva a los riñones, especialmente en personas con problemas cardíacos o condiciones renales preexistentes, cuyos riñones pueden no tener la capacidad de gestionar correctamente dichas cantidades de agua. Esto puede derivar en cansancio generalizado, retención de líquidos e incluso, en los casos más extremos, en hiponatremia, una condición en la que los niveles de sodio en sangre están demasiado bajos, provocando un hinchazón en las células que puede derivar en problemas graves de salud.

Pero, ¿Cómo saber si se bebe suficiente, poca o mucha agua? Un gran indicador de cómo se encuentra la salud renal es la orina. En cuanto se observe alguna señal fuera de la normalidad, como cambios en el color, olor o frecuencia, es importante acudir al médico para realizar un chequeo y descartar posibles problemas renales.

Beneficios del agua para los riñones

Primero, una ingesta adecuada de agua facilita la función principal de los riñones: la filtración de la sangre. Hay que tener en cuenta que los riñones filtran aproximadamente 180 litros de sangre diariamente, eliminando desechos y exceso de líquidos que se excretan como orina. Por ello, al consumir 2 litros de agua al día, se asegura una hidratación adecuada, lo que facilita este proceso de filtración y ayuda a mantener los desechos y toxinas en niveles seguros, previniendo su acumulación en el organismo.

Además, una hidratación adecuada ayuda a prevenir la formación de cálculos renales, también conocidos como piedras en los riñones, que se forman cuando hay una alta concentración de minerales y sales en la orina. Al beber suficiente agua, la orina se diluye, lo que reduce la concentración de estas sustancias y, por lo tanto, disminuye el riesgo de formación de piedras. Además, una ingesta adecuada de agua facilita el paso de pequeñas piedras ya formadas, reduciendo el dolor y las complicaciones asociadas. Pero no solo eso sino que el equilibrio de electrolitos, como el sodio, el potasio y el calcio, también se ve favorecido por una adecuada ingesta de agua. ¿Por qué es importante? Porque los riñones regulan estos minerales esenciales, y una hidratación correcta les permite mantener este equilibrio, evitando tanto su déficit como su exceso, lo cual es crucial para el funcionamiento adecuado de músculos, nervios y otros sistemas corporales.

Además, una buena hidratación ayuda a mantener una presión arterial saludable. El motivo es que los riñones juegan un papel clave en la regulación de la presión arterial a través del control del volumen de sangre y la liberación de hormonas como la renina. Al beber 2 litros de agua al día, se ayuda a mantener el volumen sanguíneo adecuado, lo que contribuye a una presión arterial estable.

Riesgos de beber poca agua

Sin duda, beber muy poca agua durante el día puede tener varios efectos negativos en la salud, especialmente en épocas en las que hace mucho calor o cuando se ha realizado ejercicio físico fuerte. Pero, ¿Cuáles son los riesgos de beber poca agua?

  • Deshidratación: ocurre cuando la pérdida de agua del cuerpo es mayor que la cantidad que se está consumiendo. Puede llevar a síntomas como sed extrema, sequedad en la boca y la piel, orina oscura y concentrada, fatiga, mareos e incluso desmayos.
  • Problemas renales: ingerir agua insuficiente puede contribuir a la formación de cálculos renales, ya que el agua ayuda a diluir las sustancias que pueden cristalizarse y formar cálculos en los riñones.
  • Problemas digestivos: el agua es esencial para el proceso digestivo, por lo que, la falta de ella puede provocar a problemas como el estreñimiento, puesto que el agua ayuda a ablandar las heces y facilita su paso a través del sistema digestivo.
  • Problemas en la piel: una hidratación adecuada es importante para mantener la piel saludable. Por eso, la falta de agua puede contribuir a la sequedad, descamación y envejecimiento prematuro de la piel.
  • Problemas cognitivos: la deshidratación puede afectar la concentración y la función cognitiva. Además, puede causar confusión, dificultad para concentrarse y fatiga mental.
  • Problemas cardiovasculares: la deshidratación puede afectar la viscosidad de la sangre, aumentando el riesgo de coágulos sanguíneos y otros problemas cardiovasculares.

Enfermedades recurrentes si no se toma agua

La importancia del agua en el mantenimiento de la salud es innegable, pero especialmente los riñones dependen de una adecuada hidratación para llevar a cabo sus funciones vitales de filtración y eliminación de desechos del cuerpo. Cuando la ingesta de agua es insuficiente, los riñones enfrentan una carga adicional, lo que puede dar lugar a una serie de enfermedades y trastornos renales recurrentes.

  • Infecciones urinarias: Para reducir el riesgo de infecciones urinarias, es recomendable mantener una ingesta adecuada de agua a lo largo del día y consumir vitamina C, ya que acidifica la orina, lo que dificulta el crecimiento bacteriano.
  • Cálculos renales: Las personas que han experimentado cálculos renales describen el dolor como extremadamente intenso e incómodo. La eliminación o tratamiento de los cálculos renales puede resultar complicado. Estos cálculos pueden ser hereditarios o surgir como resultado de tratamientos médicos. Aquellos propensos a desarrollarlos deben seguir ciertas recomendaciones, incluida una adecuada hidratación. Evitar la ingesta insuficiente de agua es crucial, ya que puede favorecer la formación de nuevos cálculos y niveles bajos de orina, lo que concentra sustancias sólidas en el cuerpo y empeora la situación.

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