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¿Qué le sucede al organismo al llevar una dieta de solo carne?

Comer carne es algo normal, pero ¿Comer solo carne? El veganismo es común y, por contra, hay una dieta solo carnívora. ¿Es buena para la salud?

Comer carne es algo normal, pero ¿Comer solo carne? El veganismo es común y, por contra, hay una dieta solo carnívora. ¿Es buena para la salud?
Chuletón | Pixabay/CC/BlackRiv

La alimentación de cada persona es algo individual y cada uno tiene sus motivos para comer o dejar de comer ciertos alimentos. Es verdad que a nivel social cada día aparecen nuevas dietas como la keto, Fodmap, para prevenir el envejecimiento, veganismo, sin lectinas, DASH... Cada una tiene sus particularidades, pero todas comparten un grupo nutricional común: los vegetales. De entre todas ellas, el veganismo se ha atribuido cierta aura de superioridad moral, además de demostrar ser saludable. Pero, como siempre, los extremos se encuentran y en Estados Unidos han creado la dieta carnívora extrema, que se basa en alimentarse exclusivamente de carne. Pero, ¿Es esto saludable? A simple vista el hecho de no contener ningún alimento de origen vegetal podría decir que no pero se promociona como una dieta que ayuda a la reducción de la inflamación, aumento de la libido, reducción de la presión sanguínea y hasta claridad mental. Otra de las claves de esta dieta es que no consiste en contar calorías, algo extraño en cualquier tipo de dieta.

Por tanto, la dieta carnívora extrema podría decirse que es una evolución llevada al extremo de la dieta ketogénica, que se basa en eliminar totalmente los carbohidratos y sustituirlos por grasas. Claro que no son lo mismo las grasas obtenidas de la carne, pescado, aceite de oliva y semillas que la de la carne, día sí y día también.

¿Qué es la dieta carnívora?

El concepto es sencillo: comer solo productos animales, aunque existen diversas variables, es evidente que la versión más extrema se limita a carne roja y agua. Algunos más moderados incluyen órganos y pescado y, por otro lado, las alternativas más flexibles permiten también huevos y lácteos. Como ejemplo concreto podría tomar el enfoque Paleo Keto Diet, con cierta evidencia terapéutica. Estas son sus premisas:

  • Énfasis en carne alimentada con pasto, usando sal como condimento.
  • Consumo generoso de órganos.
  • Dos gramos de grasa por cada gramo de proteína.
  • No se toleran lácteos.
  • Según la salud intestinal de cada persona se permite café y cantidades pequeñas de ciertas especias y frutas.

Beneficios e inconvenientes de la dieta carnívora

Inicialmente, uno de los efectos más notables es la rápida pérdida de peso. Esto se debe a la reducción de la ingesta de carbohidratos, lo que lleva al cuerpo a utilizar las reservas de glucógeno y a entrar en cetosis, un estado en el que se queman grasas para obtener energía. La cetosis también puede reducir el apetito, lo que contribuye a una menor ingesta calórica. Además, se asegura que tiene efectos en la reducción de la inflamación, el motivo es que las dietas altas en grasas y bajas en calorías pueden conseguir mejores perfiles lipídicos y reducir la inflamación, comparadas con dietas bajas en grasas.

Pero no solo eso sino que también se la ha relacionado con un aumento de la testosterona, de hecho, los hombres que siguen una dieta alta en grasas y baja en fibra tienen un nivel de testosterona total un 13% mayor que los que comen pocas grasas y mucha fibra. Y, además, psicológicamente, algunas personas reportan una mejora en la claridad mental y una reducción en los síntomas de trastornos como la depresión y la ansiedad.

Sin embargo, una dieta exclusivamente carnívora puede provocar deficiencias nutricionales ya que la ausencia de frutas, verduras, granos y legumbres elimina importantes fuentes de vitaminas, minerales y fibra. La falta de fibra, en particular, puede causar problemas digestivos como estreñimiento. Además, la deficiencia de vitamina C, que se encuentra principalmente en frutas y verduras, puede llevar al escorbuto, una enfermedad grave aunque rara en la actualidad. De hecho, si hubiera que diseñar la dieta más perjudicial según el dogma oficial sería la puramente carnívora ya que es muy alta en proteína, alta en grasa, y buena parte saturada, sin frutas ni verduras y sin fibra.

Otro aspecto crítico es el aumento del riesgo de enfermedades cardiovasculares. Esto es porque el consumo elevado de grasas saturadas y colesterol puede elevar los niveles de colesterol LDL ("malo"), aumentando el riesgo de aterosclerosis y otros problemas cardiovasculares. Además, en términos metabólicos, una dieta alta en proteínas y grasas puede alterar la función renal ya que los riñones pueden verse sobrecargados al procesar grandes cantidades de proteínas, lo que podría empeorar en personas con predisposición a enfermedades renales. Además, los efectos en la microbiota intestinal son significativos, esto es porque una dieta sin fibra puede disminuir la diversidad de bacterias intestinales beneficiosas, lo que puede afectar negativamente al sistema inmunológico y al bienestar general.

¿Hay riesgo de deficiencias?

La carne es un alimento nutricionalmente denso que aporta todos los aminoácidos y ácidos grasos esenciales, como Omega 3, y es rica en minerales como fósforo, hierro, zinc o selenio, y aporta múltiples vitaminas del grupo B. Sin embargo, contiene bajas cantidades de nutrientes relevantes, como vitamina C o magnesio. Según algunos investigadores, las ingestas diarias recomendadas están diseñadas para dietas altas en carbohidrato, y los requerimientos disminuirían al reducir este macronutriente. Por ejemplo, la glucosa y la vitamina C compiten por los mismos transportadores para entrar en las células. Por tanto, al reducir los niveles de glucosa en sangre se necesita menos vitamina C. Otro riesgo evidente son los fitonutrientes. Aunque no son esenciales para la fisiología, su consumo beneficia por distintas vías.

¿En qué casos tendría sentido?

Si no se tiene ningún problema de salud, basta con aprender a comer bien y olvidarse de la dieta carnívora, el motivo es tan sencillo como que, aunque miles de personas la siguen, se desconocen los posibles efectos a largo plazo, y es parece un riesgo innecesario. Sin embargo, si se tiene algún tipo de problema de salud, y no se ha mejorado con otros enfoques más moderados, una dieta de exclusión extrema tiene sentido. En estos casos, los potenciales beneficios superan con creces los posibles riesgos:

  • Enfermedades autoinmunes. Se han reportado por ejemplo beneficios en casos de artritis reumatoide o psoriasis.
  • Trastornos intestinales como colitis ulcerosa o enfermedad de Crohn.
  • Parásitos, hongos y otros invasores, desde Cándida a Lyme (Borrelia).
  • Problemas mentales como depresión, esquizofrenia o trastorno bipolar.

Pero, para saber si es beneficioso o no para el organismo de cada uno se puede realizar una fase corta de dieta carnívora, por ejemplo de 30 días y, si se nota mejoría, ir haciendo gradualmente una transición hacia una dieta más completa y fácil de llevar.

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