
Ayer dio comienzo la Cuaresma con el Miércoles de Ceniza, en el que los católicos reciben la imposición de la ceniza como parte de este tiempo de purificación que dura cuarenta días con ayuno, limosna y oración previo a la pasión, muerte y resurrección de Jesucristo en Semana Santa. Muchos famosos católicos han aprovechado estas fechas tan especiales para presumir sin miedo de su fe y mostrarla a los demás.
Es el caso de políticos como los de Partido Popular y Vox, como el alcalde de Madrid, José Luis Martínez Almeida, el presidente de la Región de Murcia, Fernando López Miras o el eurodiputado Jorge Buxadé y el diputado nacional, Jacobo Robatto, ambos de la formación de Santiago Abascal. También han presumido de catolicismo Marco Rubio, senador de Estados Unidos o J.D Vance, el vicepresidente de Donald Trump, que se convirtió al catolicismo hace unos años.
Los actores católicos Mark Wahlberg y Jonathan Roumie han ido a uno de los programas más progres de 🇺🇸 con la Cruz en la frente por el miércoles de ceniza.
La batalla es espiritual y hay que darla en cualquier foro y en cada oportunidad. pic.twitter.com/YjODndp1Xk
— Sublevados 🇲🇽 (@Sublevados_) February 19, 2026
Y no solo dentro del marco político, sino también en el cine nacional e internacional. Es el caso del actor español Jaime Lorente -católico ferviente desde hace muy poco tiempo- o el de Mark Wahlberg y Jonathan Roumie, que han asistido este Miercóles de Ceniza al programa de Whoopi Goldberg -un programa de corte izquierdista- con la cruz de ceniza en la frente. No hay que ollvidar tampoco la figura de Mel Gibson, que se ha puesto manos a la obra con su nueva película sobre Jesucristo, una secuela de La Pasión de Cristo que se titula La Resurrección de Cristo y se estrenará en 2027.
Todo lo contrario ha ocurrido en la izquierda española anticatólica que ha abrazado antes al islam, una religión minoritaria en España. En concreto, en el día de ayer, el Gobierno de Pedro Sánchez mediante el Ministerio de Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes, de Félix Bolaños, felicitó el Ramadán a la comunidad musulmana mientras ignoró y despreció la Cuaresma de los católicos. Algo que se ha convertido en habitual, ya que el Ejecutivo evita siempre felicitar la Navidad utilizando el término de "felices fiestas".



