
Un equipo de investigadores ha advertido sobre el riesgo de desviar un asteroide sin tener en cuenta ciertos puntos críticos del espacio que podrían redirigirlo de nuevo hacia la Tierra. Estos lugares, conocidos como "cerraduras gravitacionales", podrían convertir una misión de defensa planetaria en una amenaza futura si no se escoge cuidadosamente el lugar del impacto sobre la superficie del objeto.
Riesgo oculto al desviar un asteroide
El análisis ha sido presentado esta semana durante la Reunión Conjunta EPSC-DPS2025, celebrada en Helsinki, por el investigador Rahil Makadia, becario de Oportunidades de Investigación para Graduados en Tecnología Espacial de la NASA en la Universidad de Illinois en Urbana-Champaign. Según explicó, un impacto mal dirigido sobre la superficie de un asteroide podría modificar su órbita de forma que, tras pasar por una cerradura gravitacional, acabe colisionando con la Tierra en el futuro.
Estas cerraduras son regiones específicas del espacio donde la gravedad de un planeta altera la órbita de un asteroide cercano. Si tras un desvío un asteroide atraviesa una de estas zonas, podría encaminarse posteriormente hacia una trayectoria de colisión con nuestro planeta.
"Debemos asegurarnos de que no se desvíe hacia una de estas cerraduras posteriormente", advirtió Makadia.
El precedente de la misión DART
El aviso se produce a raíz del análisis de los datos recogidos tras la misión DART de la NASA, que en septiembre de 2022 impactó contra el pequeño asteroide Dimorphos, que orbita a su vez alrededor del más grande Didymos. El objetivo era probar si era posible desviar un asteroide en trayectoria de colisión con la Tierra mediante un impacto cinético, es decir, utilizando una nave que chocara contra él a gran velocidad.
El sistema Didymos-Dimorphos no suponía un peligro real para la Tierra, por lo que los efectos del impacto eran controlables. En este caso, el tamaño y masa del sistema hacían muy poco probable cualquier alteración significativa de su órbita que pudiera suponer un riesgo. Sin embargo, no todos los asteroides potencialmente peligrosos tienen estas características.
Una pequeña desviación en otros cuerpos podría ser suficiente para que, en su recorrido por el Sistema Solar, acaben atravesando una cerradura gravitacional crítica.
Cómo identificar el punto más seguro para desviar
Para minimizar este tipo de riesgos, el equipo dirigido por Makadia ha desarrollado un método para crear mapas de probabilidad que determinen los puntos más seguros de la superficie de un asteroide para realizar el impacto.
Este sistema tiene en cuenta factores como la forma del asteroide, su topografía, masa, y velocidad de rotación. La idea es calcular cómo respondería la órbita del objeto al impacto según el punto exacto donde se realice la colisión.
El método parte de los datos obtenidos por la misión DART, pero se adapta a cada asteroide en función de sus particularidades. Idealmente, se necesitaría una misión previa de reconocimiento que obtuviera imágenes y datos de alta resolución del asteroide antes de decidir el impacto.
Aplicación en futuras misiones
En casos en los que no sea posible enviar una misión de reconocimiento, el equipo señala que es posible realizar una evaluación preliminar desde la Tierra, usando observaciones con telescopios y otros instrumentos.
Una vez se han calculado las posibles trayectorias futuras del asteroide tras el impacto, se puede seleccionar el punto en su superficie que minimice las probabilidades de que atraviese una cerradura gravitacional.
"Con estos mapas de probabilidad, podemos alejar los asteroides y evitar que regresen en una trayectoria de impacto, protegiendo así la Tierra a largo plazo", concluyó Makadia.


