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Estados Unidos multa con 280 millones a Live Nation en el caso antimonopolio

La demanda, presentada por el Gobierno estadounidense y fiscales, acusaba a Live Nation y a Ticketmaster de dominar el mercado de los eventos en vivo.

La demanda, presentada por el Gobierno estadounidense y fiscales, acusaba a Live Nation y a Ticketmaster de dominar el mercado de los eventos en vivo.
Taylor Swift en un concierto. | Cordon Press

El Departamento de Justicia de Estados Unidos ha alcanzado un acuerdo preliminar con Live Nation Entertainment, empresa matriz de Ticketmaster, para resolver parte de la demanda antimonopolio presentada contra la compañía por su papel en la industria de los conciertos en vivo.

El pacto incluye una multa de 280 millones de dólares y cambios en el sistema de venta de entradas, aunque más de una veintena de estados han anunciado que continuarán con el proceso judicial.

La demanda fue presentada en 2024 por el Gobierno estadounidense junto a decenas de fiscales generales estatales, que acusaban a Live Nation y a Ticketmaster de dominar el mercado de los eventos en vivo y utilizar ese control para limitar la competencia y elevar el precio de las entradas para los consumidores.

Multa y cambios en el sistema de venta de entradas

Según fuentes del Departamento de Justicia citadas por Associated Press, el acuerdo establece que Live Nation pagará 280 millones de dólares y adoptará varias medidas destinadas a facilitar la entrada de competidores en el mercado.

Entre ellas, la compañía se desprenderá de al menos 13 anfiteatros en Estados Unidos y deberá abrir sus procesos de venta de entradas a otros operadores, permitiendo que empresas rivales participen en la comercialización de boletos para conciertos y otros eventos.

El acuerdo también contempla limitar las tarifas de servicio de la venta de entradas al 15% y permitir que los promotores decidan cómo distribuir hasta el 50% de las entradas para determinados eventos.

Desde el Departamento de Justicia se considera que estas medidas pueden reducir los costes para los consumidores y evitar represalias contra recintos o promotores que opten por trabajar con otras empresas.

La posición de Live Nation

En un comunicado, Live Nation Entertainment manifestó su satisfacción con el pacto alcanzado con el Gobierno estadounidense. La empresa explicó que el acuerdo permitirá a otros promotores participar en la distribución de entradas y señaló que incluirá una extensión durante ocho años del decreto de consentimiento vigente con el Departamento de Justicia.

El presidente y director ejecutivo de la compañía, Michael Rapino, afirmó que la empresa no depende de contratos exclusivos para su negocio de venta de entradas.

Según indicó, el acuerdo también contempla la creación de un fondo de conciliación para atender posibles reclamaciones de daños por parte de los estados, en referencia a los 280 millones de dólares mencionados por el Departamento de Justicia.

Estados que rechazan el acuerdo

Pese al pacto alcanzado entre el Gobierno federal y la empresa, más de 20 estados han anunciado que no se sumarán al acuerdo y continuarán con la demanda judicial.

Entre ellos se encuentran California, Nueva York, Illinois, Washington, Massachusetts, Pensilvania o Virginia, además del Distrito de Columbia.

La fiscal general de Nueva York, Letitia James, afirmó en un comunicado que el acuerdo "no aborda el monopolio en el centro de este caso" y confirmó que su oficina seguirá adelante con la demanda.

En la misma línea, el fiscal general de Carolina del Norte, Jeff Jackson, calificó el pacto como "un trato terrible" y señaló que el caso continuará en los tribunales.

Un proceso judicial que seguirá adelante

El juicio se celebra en el Tribunal Federal del Distrito de Manhattan y está supervisado por el juez Arun Subramanian, quien criticó que el tribunal no fuera informado del acuerdo hasta varios días después de su firma.

Tras conocer el pacto, el magistrado comunicó al jurado que el proceso se reanudará la próxima semana para aquellos estados que decidan seguir adelante con las acusaciones contra la empresa.

Los fiscales estatales sostienen que Live Nation ha mantenido un control dominante sobre la industria de la música en directo, desde la promoción de conciertos hasta la venta de entradas, mediante contratos a largo plazo con recintos, restricciones a vendedores rivales y presiones sobre promotores.

La compañía, por su parte, ha defendido que los precios de las entradas son fijados por los artistas y sus equipos, y que su papel se limita a proporcionar los servicios de venta y promoción.

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