Después de dejar la compañía tras veinte años, contó Nacho Duato, el director le propuso hacer el documental. "Ya conocía su trabajo, somos amigos, y es una persona con mucha sensibilidad. Le dije que sí".
"Es inusual que un documental de danza se ponga en una sala de cine, espero que aguante con todo lo que tenemos de estrenos". Destaca, según dijo, su "singularidad", ver "algo distinto" que permitirá al espectador ver algo "desconocido", que le abrirá "vías distintas de sentimientos".
Danse la danse es un documental sobre un "momento muy importante de su carrera", el final de su carrera en la compañía nacional, un momento de reflexión pero proyectado hacia delante.
Duato también abordó su polémica marcha de la Compañía Nacional: "No me dolió irme, me dolió que el trabajo de veinte años se lo estaban cargando. Me ofrecí como asistente para que la transición fuera paulatina, no de golpe, y mi trabajo el repertorio creado pudiese seguir", pero no lo hicieron. "Es un ballet que está vivo y sólo su creador puede mantenerlo", aseguró a Andrés Arconada.
"El hecho de que en el documental salgan las últimas dos semanas con la compañía está ahí, pero el interés está en que es un acercamiento a la vida del bailarín" algo que pertenece a su "mundo más personal como creador, coreógrafo y director". La cámara, dice, es "un espectador más".
"Si me quedo tiempo para cambiar la compañía en Berlín, serán todos elegidos por mí. Aquí estuve veinte años y todos pasaron por una audición. Todo es distinto cuando puedes elegir así a tu equipo". Y remató: "Después de veinte años en España y este tiempo en San Petersburgo, miedo no me da. Me hace mucha ilusión ir a Berlín". No obstante, no cerró las puertas a volver a trabajar en España: "Siempre se puede hacer algo aquí".

