Menú

Noticias de Defensa del 9 de Agosto de 2024

Resumen de noticias publicadas el 9 de Agosto de 2024 en la sección de Defensa de Libertad Digital

Cari Lapique abandonaba la iglesia acompañada por su hija mayor y sus nietos, seguida a pocos metros de una desolada Carla que, sacando fuerzas de flaqueza, se despedía de varios conocidos antes de subirse a la monovolumen en la que le esperaba el resto de su familia.
La familia no ha dejado solas a Cari Lapique y a sus hijas en estos momentos tan difíciles. 
La misa en honor al empresario contó con la actuación del grupo musical Los Alpresa y a ella acudieron algunos rostros conocidos que ya habíamos visto horas antes en el tanatorio como el periodista José María García, el empresario Rosauro Varo, o Isabelle Junot entre otros. 
Hasta el templo se han desplazado amigos de la familia y rostros conocidos que han querido acompañar a la viuda y sus hijas en un momento tan complicados. Una de las más emocionadas durante la despedida fue Carla que no pudo evitar romperse en varios momentos. 

 
Un duro golpe para Cari Lapique, su viuda, y sus hija Carla y Caritina que en la tarde de este jueves se despedían definitivamente del empresario con una emotiva misa funeral en la Capilla de la Inmaculada Concepción de la ciudad malagueña donde han estado acompañadas por su familiares y amigos.
La crónica social de nuestro país se ha vestido de luto con el inesperado fallecimiento de Carlos Goyanes el miércoles 7 de agosto a los 79 años de edad debido a un repentino paro cardíaco mientras dormía en su residencia de Marbella.

Cari Lapique y sus hijas, destrozadas en el funeral de Carlos Goyanes

La crónica social de nuestro país se ha vestido de luto con el inesperado fallecimiento de Carlos Goyanes el miércoles 7 de agosto a los 79 años de edad debido a un repentino paro cardíaco mientras dormía en su residencia de Marbella. Un duro golpe para Cari Lapique, su viuda, y sus hija Carla y Caritina que en la tarde de este jueves se despedían definitivamente del empresario con una emotiva misa funeral en la Capilla de la Inmaculada Concepción de la ciudad malagueña donde han estado acompañadas por su familiares y amigos.
La batería de Jim Sclavunos da el pistoletazo de salida a ese trueno salvaje que es “Get Ready for Love”, primera pieza del doble Abattoir Blues / The Lyre of Orpheus, primer álbum de los Bad Seeds sin el alemán Blixa Bargeld como guitarrista estrella. Nick Cave reunió a los suyos, ascendió a Warren Ellis y parió uno de sus mejores trabajos discográficos. “Get Ready for Love” es un rugido con el que insta a estar listo para el amor, que “se arrastra silenciosamente / llamando a cada niño y niña”, y a alabarlo. Un temón.
Guns N’Roses eran unas estrellas del rock antes de ser estrella del rock y quizá por eso su primer disco, Appetite for destruction era la obra de una banda madura musicalmente hablando. Y su primera canción, este Welcome to the jungle, era desde los primeros compases un ejemplo perfecto de lo que los chicos de Axl Rose y Slash ofrecían durante todo el disco: riffs poderosos, mucha personalidad, sentido del espectáculo y, por supuesto, buenas canciones. Pese a la calidad y punch comercial de la banda el disco tardó un año en meterse en las listas de ventas, pero de ahí subieron al cielo: ha vendido más de 30 millones de copias.
La batería de Max Weinberg y el sintetizador de Roy Bittan introducen en el trueno con el que arranca el séptimo álbum de estudio de Bruce Springsteen. La canción, que había sido descartada para su anterior trabajo, el acústico Nebraska, e inspirada en el libro Nacido el 4 de julio, las memorias del excombatiente Ron Kovic, es una reivindicación de los soldados que regresaron de Vietnam y fueron condenados al ostracismo amnésico por parte del Gobierno estadounidense. Fantástica pieza del Boss y de la E Street Band.
Una marea precede a un arpegio magnético y a un Battiato que hipnotiza desde una playa solitaria, suplicando al mar que le lleve lejos, sobre las olas, para naufragar. El genio siciliano toca los cielos con La Voce del Padrone, vendiendo más de un millón de copias en Italia y conquistando las listas en Alemania, Francia y España.
Después de varios discos de enorme éxito pero todavía en una efervescencia creativa que mantendrá al menos hasta la llegada de los 80, Bowie se transforma en el Thin White Duke y lanza Station to Statio,n, un disco perfecto que empieza con una especie de espiral psicodélica que lleva a los 10 minutazos de uno de los mejores temas de la carrera de uno de los grandes genios de la historia de la música popular, ni más ni menos.
Después del éxito mundial de su segundo disco – que también podría estar en esta lista con su brutal Whole lotta love –, los cuatro integrantes de Led Zeppelin tenían una papeleta compleja que resolvieron con la brillantez de lo que eran: unos genios. Su tercera entrega quizá no sea su disco más carismático, pero es excelente y su primera canción es una contundente y frenética descarga de puro rock.
El disco de la banana comienza con este delicado, sugestivo e inquietante tema acreditado a Lou Reed y a John Cale, y en el que la alemana Nico, empotrada en la banda por sugerencia/instigación de Andy Warhol, hace los coros. “Watch out”, reza el estribillo, “the world’s behind you, / there’s always someone around you who will call, / It’s nothing at all…”. Un arranque apropiadísimo para un disco de sexo, drogas –y más drogas, y más drogas…– y rock&roll.

Así se empieza un disco: veinte arranques inmejorables

Si, como reza el tópico, la primera impresión es la que cuenta, aquí hay una veintena de discos en los que quedarse a vivir por la bendita culpa de su canción inicial. Encontrarán aquí comienzos tonantes, de los que agarran del cuello y zarandean; persuasivos, de los que hipnotizan y, en ocasiones, conducen a lugares oscuros, o incluso descacharrantes, de los que invitan a sonreír mientras se mueven las caderas. Todos, históricos, reconocibles e inimitables, llevan la rúbrica de los grandes: AC/DC, Led Zeppelin, Nick Cave & The Bad Seeds, Héroes del Silencio… A ver qué les parece esta gramola de arranques. No requiere de monedas para que suene.