
El Gobierno sigue aprobando la compra de nuevos sistemas para las Fuerzas Armadas, pero en este año 2026 lo está haciendo a un ritmo mucho más moderado, después de la carrera casi frenética que supusieron los últimos cuatro meses del año pasado. Este último martes, el Consejo de Ministros ha aprobado tan solo una única partida, que va a estar destinada para los buques de la Armada.
En concreto, el Ejecutivo ha dado luz verde a un acuerdo marco para el suministro de tres nuevos sistemas de defensa naval. El contrato, impulsado por el Ministerio de Defensa, tiene un valor estimado de 29,6 millones de euros. La inversión está destinada, exactamente, a la compra de sistemas de protección frente a ataques de drones o sistemas lanzacohetes para plataformas navales.
Según ha explicado el propio Gobierno, el objetivo es garantizar una defensa eficaz tanto frente a amenazas aéreas como en superficie. El Ministerio de Defensa considera que su incorporación permitirá mejorar la seguridad de los buques y aumentar la capacidad de respuesta de la Armada en escenarios operativos cada vez más exigentes.
El acuerdo tendrá una duración de seis años desde su formalización, periodo durante el cual se irá ejecutando el suministro de estos sistemas. Este modelo permite distribuir la inversión en el tiempo y adaptar las entregas a las necesidades operativas de la Armada. Además, facilita la planificación a medio plazo de las capacidades de defensa naval, en un ámbito marcado por la rápida evolución de las amenazas tecnológicas.

