
L D (EFE) El mayor de los hermanos González de Galdeano manifestó que "tengo que agradecer en este momento a mucha gente todo el apoyo que me ha dado durante mis años como ciclista en activo, ya que debo comunicaros que he adoptado la decisión de retirarme de la práctica profesional del ciclismo, un paso ya sin posible retorno".
"Ha sido una decisión difícil, que fui conformado hace meses, y que no se debe a que haya decaído mi ilusión por entrenar, por cuidar mi estilo de vida, por competir, en definitiva, por ser ciclista, sino más bien al inexorable ritmo que impone la naturaleza", explica. "En enero cumpliré 35 años, una edad decididamente prohibitiva para el ciclismo de alto nivel. Quizá podría haber prorrogado un año más mi carrera, pero siempre bajo la incómoda sombra de la retirada, he preferido dejarlo así", añade.
Tras recordar que su vida siempre ha estado unida a este deporte del pedal, desde que a los 13 años comenzó a practicarlo en la escuela de ciclismo de Salvatierra, Alvaro González de Galdeano hizo un repaso por toda su carrera, como juvenil en la Peña Ciclista Dulantzi de Alegría, luego como aficionado y, finalmente, como profesional en equipos como el Artiach, Fundación Euskadi, Seguros Vitalicio, Once y Liberty Seguros. Los primeros triunfos de su carrera, todavía como aficionado, fueron tres títulos de campeón de España en 1990, 1991 y 1992 con el combinado vasco en las pruebas contra reloj por equipos, y el título de campeón nacional de fondo en carretera en 1991.
También logró un diploma olímpico en Barcelona'92 en la prueba cronometrada por equipos, para debutar ya en agosto de 1992 como ciclista profesional con el equipo Artiach, al que siguieron los equipos de la Fundación Euskadi, Seguros Vitalicio, Once y Liberty Seguros. "Mi mejor temporada fue, sin duda, la del año 2000, con victorias de etapa en el Giro de Italia, la Vuelta a España y el Campeonato de España disputado en Murcia", remarcó Alvaro González de Galdeano. También participó en varios Tour, como gregario de Joseba Beloki.
Álvaro González recuerda en el momento del adiós a su tío Jacinto González de Heredia, fallecido en trágicas circunstancias al caer desde un tejado en Murguía (Álava), que fue la persona que "me ilusionó tanto a mí, como a mis hermanos Igor y Ainhoa, y a mis primos", para practicar el ciclismo. Ahora, descansará ahora hasta el comienzo del próximo año para luego buscarse unas nuevas ocupaciones profesionales, probablemente ligadas con el mundillo del ciclismo.
