
El Benfica ha movido ficha en plena tormenta mediática y ha difundido un vídeo con el que pretende desmontar la versión ofrecida por varios futbolistas del Real Madrid sobre el presunto insulto racista a Vinicius Junior. El club portugués sostiene que, "como demuestran las imágenes, dada la distancia, los jugadores del Real Madrid no pudieron escuchar lo que dicen haber escuchado".
El material audiovisual, publicado de madrugada en los canales oficiales de la entidad lisboeta, muestra el momento en el que Gianluca Prestianni se tapa la boca con la camiseta y se dirige al delantero brasileño. Según la interpretación del Benfica, en ese instante los jugadores madridistas —entre ellos Kylian Mbappé, Arda Güler o Eduardo Camavinga— se encontraban todavía celebrando el gol y a varios metros de la acción.
Como demonstram as imagens, dada a distância, os jogadores do Real Madrid não podem ter ouvido o que andam a dizer que ouviram. pic.twitter.com/7JF9AVuhEM
— SL Benfica (@SLBenfica) February 18, 2026
La clave: la distancia y el momento de la reacción
El club subraya que la reacción inmediata tras el intercambio la protagoniza únicamente Vinicius. De hecho, en las imágenes difundidas se aprecia que el extremo brasileño se dirige al árbitro cuando ya no hay compañeros cerca de la conversación con Prestianni. Para el Benfica, este detalle pone en duda que otros futbolistas pudieran escuchar con claridad el supuesto insulto.
Además, el vídeo distingue entre dos momentos: una primera acción en la que el argentino se cubre la boca mientras el Real Madrid aún celebra el tanto, y un segundo intercambio posterior, cuando ambos jugadores quedan prácticamente a solas y el conjunto local se dispone a sacar de centro. Es tras este último cuando Vinicius corre hacia el colegiado para denunciar lo ocurrido.
Respaldo institucional al jugador
La publicación del vídeo llegó horas después del comunicado de Prestianni en redes sociales, donde negó tajantemente haber dirigido insultos racistas y lamentó las amenazas recibidas. El Benfica acompañó el mensaje con una muestra explícita de apoyo al futbolista argentino, reforzando su postura institucional en defensa del joven talento.
Con esta maniobra, el club luso intenta frenar la presión pública generada tras las declaraciones de jugadores del Real Madrid, especialmente las de Mbappé, que aseguró haber escuchado reiteradamente el insulto. El caso, sin prueba sonora concluyente hasta el momento, queda así marcado por versiones enfrentadas y por una batalla de relato que trasciende el terreno de juego.

