
La eliminatoria entre el Real Madrid CF y el SL Benfica llega al Santiago Bernabéu envuelta en una fuerte polémica. El foco no está solo en el 0-1 de la ida, sino en el cruce entre Vinicius Jr y Gianluca Prestianni, tras la acusación de insultos racistas durante el partido disputado en Lisboa.
Ahora, se ha conocido que el futbolista argentino ha querido dar un paso al frente antes del decisivo encuentro del 25 de febrero. Según informaciones publicadas en Portugal, Prestianni reunió al vestuario del Benfica antes del entrenamiento para disculparse por el revuelo generado y reafirmar su compromiso con el equipo. Eso sí, mantuvo su versión: niega haber proferido insultos racistas contra el delantero brasileño.
Recordemos que la polémica se originó cuando Vinicius denunció en pleno partido haber sido llamado "mono", lo que llevó al árbitro a activar el protocolo antirracismo. Desde el primer momento, el club portugués defendió la presunción de inocencia de su jugador, argumentando que se cubrió la boca con la camiseta y que no existía prueba concluyente del supuesto insulto.
Investigación en marcha
Desde ese momento, la UEFA abrió una investigación para esclarecer lo sucedido. Mientras tanto, el entorno de Prestianni asegura no haber recibido notificación oficial sobre posibles sanciones. Su agente, Gastón Fernández, ha insistido en que todo lo publicado sobre el proceso es falso o prematuro.
En paralelo, han trascendido versiones contradictorias sobre lo ocurrido. El propio jugador habría declarado ante la UEFA que no utilizó un insulto racista, aunque sí reconocería otro tipo de expresión ofensiva. Según se ha podido saber, al parecer Prestianni llamó "maricón" al jugador brasileño. Además, desde el vestuario del Madrid, futbolistas como Aurelien Tchouameni confirmaron tras el encuentro que se les informó de la palabra denunciada por Vinicius.
Más allá del contenido exacto, el impacto ha sido notable. Prestianni se perdió el partido liguero ante el AVS por sanción y no ha vuelto a jugar desde entonces. En su intervención ante sus compañeros, aseguró estar "muy ofendido" por las acusaciones y por el daño reputacional que considera haber sufrido a nivel personal y profesional.
Un ambiente hostil en el Bernabéu
El reencuentro en el Bernabéu se anticipa tenso. El estadio blanco podría recibir al argentino con un ambiente hostil, mientras que la UEFA observa con atención incluso el protocolo previo al partido. El motivo es que existe preocupación por un posible desplante en el saludo inicial entre ambos futbolistas, una imagen que el organismo considera perjudicial para la competición.
En el plano deportivo, el técnico del Benfica, José Mourinho, no parece dispuesto a prescindir de su jugador si está habilitado reglamentariamente. La prioridad del conjunto lisboeta es remontar el 0-1 adverso, y Prestianni ha trasladado al club que está preparado para asumir el desafío.
El Real Madrid, por su parte, afronta el choque con el objetivo de cerrar la eliminatoria en casa, aunque el contexto extradeportivo amenaza con acaparar la atención. La posibilidad de una sanción exprés antes del partido se considera remota, aunque no se descarta que la UEFA emita algún informe en las próximas horas.
Así, el duelo trasciende lo puramente futbolístico. Entre investigaciones abiertas, versiones enfrentadas y declaraciones cruzadas, el Bernabéu será escenario no solo de un partido decisivo de Champions, sino también del capítulo más reciente de una controversia que mantiene en vilo a ambos clubes y al máximo organismo del fútbol europeo.

