
L D (EFE) El partido, con el sueco Zlatan Ibrahimovic en el banquillo, y sin los lesionados Alberto Aquilani y Francesco Totti en una Roma donde sí estuvo Christian Panucci de inicio tras haber sido perdonado del castigo a que estaba sometido tras negarse el pasado diciembre a jugar un encuentro, resultó entretenido, emocionante y contó con una Roma superior. El equip visitante supo maniatar al Inter y golpear con un 0-2, con goles de De Rossi, en remate de cabeza, y de Riise, que le dio el control del juego y del encuentro hasta el descanso.
El Inter no funcionaba, sufría ante el rival, y su técnico, el portugués José Mourinho, tuvo que variar su planteamiento al descanso poniendo en liza al francés Vieira y al portugués Luis Figo, en sustitución de los defensas argentino Nicolas Burdisso y brasileño Maxwell. La decisión de Mourinho dio pronto sus frutos, pues a los cinco minutos de iniciada la segunda mitad llegó el 1-2, obra del joven Balotelli, tras recibir un pase del brasileño Adriano. El Inter se lanzó en busca de la igualada, pero encajó el 1-3 en una recuperación del brasileño Baptista con pase a Brighi, quien hizo inútil la estirada del meta brasileño Julio César.
La Roma se ponía con un favorable 1-3 que parecía darle el partido. Pero, en el minuto 63, un derribo de De Rossi sobre Balotelli, muy protestado por los romanistas, permitió al joven jugador del Inter acortar distancias de penalti y aumentar las ilusiones locales. Con media hora aún por jugarse, Mourinho volvió a mover ficha y puso en liza al veterano Hernán Crespo por Dejan Stankovic. No le pudo ir mejor a su equipo, pues dos minutos después el argentino establecía el definitivo 3-3 (m.79) al rematar de cabeza un centro de Figo. El partido recobró emoción y ambos equipos se lanzaron en busca de un triunfo que pudo llegar del lado romanista en los minutos de ampliación, pero De Rossi lanzó fuera en una buena ocasión.
Horas antes, el Milan cerraba una semana negra en la que, después de haber sido eliminado de la Copa de la UEFA, caía ante la Sampdoria (2-1). Las cosas podrían haber sido peores incluso, si Fiorentina y Génova no hubiesen empatado en sus respectivos compromisos ante Reggina y Siena. Esos empates has sido la única fortuna para el equipo del técnico Carlo Ancelotti, que ven cómo Fiorentina y Génova (cuarto y quinto) se mantienen aún a distancia de seguridad. La victoria en Génova y los tres puntos era lo único que podía levantar la moral al club milanés y, sobre todo, salvar el banquillo de Ancelotti, cuya permanencia en la sociedad milanesa empieza verdaderamente a tambalearse.
Ancelotti había asegurado que los motivos de este bache eran la larga lista que tiene de lesionados -ocho jugadores-, y entre ellos dos pilares como el brasileño Kaká y Gennaro Gattuso, mientras que la prensa local empieza a hacerse preguntas sobre la larga ausencia de Ronaldinho. El delantero del brasileño, ex del Barcelona, no ha sido convocado supuestamente por dolores en el talón de un pie, pero el diario deportivo milanés Gazzetta dello Sport ha afirmado que su lesión "es un misterio".
No obstante las lesiones, Ancelotti contaba con el brasileño Pato, el inglés David Beckham y el holandés Clarence Seedorf en su once inicial. Pero demostraron más ganas y fantasía las dos puntas del Sampdoria: Antonio Cassano y Giampaolo Pazzini. El ex jugador madridista, protagonista de una gran temporada, adelantó a su equipo con un gol de cabeza, en el minuto 33, que el portero "rojinegro" Christian Abbiati consiguió rechazar, pero según el árbitro el balón ya había superado la línea blanca.
Tras el descanso se esperaba una reacción del Milán, pero, a los seis minutos llegó un nuevo varapalo cuando la pareja de ataque del "Samp" enloqueció a la defensa rojinegra y Pazzini, con un derechazo, marcó el 2-0. Tras este gol, el Milán buscó con más rabia que inteligencia acortar distancias y lo consiguió con un gol de cabeza de Pato en el minuto 80. El Milán siguió intentando a la desesperada conseguir el empate, pero volvió a demostrar que el equipo de este año no sabe reaccionar ante las dificultades.
Por detrás, en la lucha por el tercer y cuarto puesto la Fiorentina desilusionó al no pasar del empate (1-1) contra el último de la clasificación, el Reggina, quien sin embargo se mostró mucho más equipo y tuvo incluso la posibilidad de llevarse una victoria que evitó un milagro del portero "viola" Sebastian Frey. Tampoco aprovechó el "pinchazo" del Milán el Génova, que en un partido gris no pudo pasar del empate sin goles con el Siena.
En la jornada, destacaron los cuatro goles con los que el Catania castigó en el derbi siciliano al Palermo (0-4) y donde brilló el tanto de Giuseppe Mascara desde el centro del campo. En el resto de resultados, el Chievo ganó 2-0 en casa del Atalanta; el Udinese se impuso al Lecce por 2-0 y terminó sin goles el encuentro Cagliari-Torino
Resultados de la vigésimo sexta jornada
Lazio 2 - Bolonia 0
Juventus 1 - Nápoles 0
Atalanta 0 - Chievo 2
Cagliari 0 - Torino 0
Palermo 0 - Catania 4
Reggina 1 - Fiorentina 1
Sampdoria 2 - Milán 1
Siena 0 - Génova 0
Udinese 2 - Lecce 0
Inter 3 - Roma 3
Clasificación
PJ PG PE PP GF GC Ptos
.1. Inter 26 18 6 2 47 21 60
.2. Juventus 26 16 5 5 42 21 53
.3. Milan 26 14 6 6 43 27 48
.4. Fiorentina 26 14 4 8 38 25 46
.5. Génova 26 12 9 5 36 25 45
.6. Roma 26 13 5 8 40 34 44
.7. Cagliari 26 11 5 10 32 27 38
.8. Lazio 26 11 5 10 37 37 38
.9. Atalanta 26 11 3 12 31 28 36
10. Palermo 26 11 3 12 32 35 36
11. Nápoles 26 10 5 11 32 30 35
12. Udinese 26 9 7 10 36 37 34
13. Catania 26 9 6 11 28 30 33
14. Sampdoria 26 8 8 10 26 30 32
15. Siena 26 7 7 12 19 26 28
16. Torino 26 5 9 12 25 39 24
17. Bolonia 26 5 8 13 27 42 23
18. Chievo 26 5 8 13 20 35 23
19. Lecce 26 4 10 12 22 41 22
20. Reggina 26 3 9 14 21 44 18
