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Alonso le da la victoria a Hamilton en Montmeló

Un safety car virtual de Fernando Alonso puso en bandeja el primer triunfo de Hamilton con Ferrari.

Un safety car virtual de Fernando Alonso puso en bandeja el primer triunfo de Hamilton con Ferrari.
EFE

El Gran Premio de Cataluña se ha convertido en la carrera en la que Lewis Hamilton ha logrado su primera victoria con Ferrari. Después de hacer segundo en Mónaco el pasado fin de semana y confirmar su buen estado de forma quedándose más cerca que nunca de la pole, el siete veces campeón del mundo se ha reencontrado con la suerte de campeón que hacía tiempo paraba por otros garajes.

Los Mercedes, que parecían dominar el Gran Premio desde la salida, con Russell mandando en la primera posición, tuvieron que elegir a sus adversarios, si protegerse de Ferrari o hacerlo de los McLaren. Las estrellas plateadas descartaron a Hamilton por su estrategia a tres paradas y se equivocaron. Un safety car virtual de Fernando Alonso, que se veía obligado a parar por un problema con la batería del coche, ponía en bandeja a Hamilton asaltar la primera posición, que paraba aprovechando la limitación de velocidad en pista.

Un favor del destino que ha convertido a Hamilton, junto con Michael Schumacher, en el piloto que más veces ha ganado en el circuito de Montmeló. El piloto inglés, que estrenaba muchas novedades aerodinámicas, ha empezado a encontrarse cómodo con un monoplaza que demuestra, ganando en Montmeló, que es un coche muy equilibrado y que tiene todas las cualidades para plantarle cara a los Mercedes, y más en concreto a Kimi Antonelli, que esta vez, pese a que se veía más fuerte que su compañero, George Russell, ha perdido el favor de su monoplaza, que se paraba unos metros después de adelantar al propio Russell y a tan solo tres vueltas para el final del Gran Premio.

Montmeló suele bendecir al campeón de todos los años, y la primera victoria de Lewis Hamilton, la 106 de su carrera deportiva, puede ser el principio de un cambio de tendencia y más cuando los equipos están preparando sus evoluciones según les permite el ADUO, el programa de cesiones para las mejoras según el rendimiento. En cualquier caso, la victoria de Hamilton es una buena noticia para el campeonato. Ver ganar a distintas escuderías según el trazado es el mejor síntoma para el espectáculo y la emoción que pide y espera la afición.

Cara para Hamilton y cruz para su compañero de equipo, Charles Leclerc, que por segundo Gran Premio consecutivo no ha podido completar la carrera. Misma suerte ha corrido Kimi Antonelli, que esta vez no pudo, por primera vez en la temporada, subirse al podio.

Primer varapalo para el jovencísimo líder de la clasificación que permite, tanto a su compañero de equipo como al resto de aspirantes, recortar un buen puñado de puntos que pueden llegar a ser determinantes para el devenir del campeonato.

El abandono de Kimi Antonelli permitió disfrutar de un podio multimarca, Ferrari, Mercedes y McLaren, que es un reflejo del Gran Premio en Montmeló, con pocas diferencias entre los coches de cabeza, apenas dos o tres segundos y mucha incertidumbre tanto en pista, donde los adelantamientos se han sucedido, incluso en lugares nunca antes vistos, como fuera de la misma con distintas estrategias de paradas.

Un Montmeló que ha sido especialmente duro, exigente y hasta cruel con Aston Martin que ha visto cómo sus dos coches no han podido completar la carrera. Primero fue Lance Stroll que tuvo que abandonar por un problema con la caja de cambios, al igual que en Mónaco, y después fue Fernando Alonso, a quien se le paraba el coche en plena pista por un problema con la batería. Un fiasco que ya se esperaba y que no descartan que se repita el próximo fin de semana en Austria.

Mientras, Carlos Sainz sigue sumando carreras aunque esta vez se quedó a las puertas de los puntos tras cruzar décimo segundo la bandera a cuadros por delante de su compañero de equipo, Albon, que abandonó y volvió a salir a pista pero ya con ocho vueltas perdidas.

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