
L D (EFE) El corredor francés fue detenido en el aeropuerto parisino de Orly junto con su compatriota Cédric Vasseur, que no estaría implicado en el caso pero cuyo testimonio puede hacer avanzar la investigación.
La detención de los dos corredores franceses eleva a cinco el número de implicados que han pasado por las dependencias policiales desde que el pasado día 14 se abrió la operación, que podría culminar con una treintena de ciclistas implicados. Madejak, masajista polaco del Cofidis, está procesado y encarcelado en Francia como presunto cabecilla de una red de tráfico de sustancias dopantes y que utilizaría a ciclistas para vender los productos.
Su compatriota Marek Rutkiewicz y el francés Robert Sassone, que dejaron el Cofidis a principios de temporada, se encuentran en libertad con cargos, sospechosos de ser dos de los vendedores de Madejak. Según los investigadores, Sassone habría confesado el consumo de sustancias dopantes y habría señalado a Gaumont como su vendedor de EPO.
El nombre de Gaumont ya ha aparecido en otras ocasiones implicado en asuntos de dopaje. En 1996, cuando militaba en el equipo GAN, fue controlado positivo a la nandrolona y al año siguiente se retiró de la Vuelta a España cuando ocupaba la cuarta posición por que había sufrido un control positivo unos meses antes. El Cofidis se convirtió así en el primer equipo en ordenar a un ciclista su salida de una gran vuelta por etapas al considerarle sospechoso de dopaje. En 1999 su nombre volvió a aparecer en la investigación sobre dopaje que salpicó al belga Frank Vandenbroucke, por lo que su equipo le suspendió seis meses después de que se hallaran anfetaminas en su orina.
Vasseur, por su parte, no parece formar parte de la red, aunque su amistad con Rutkiewicz ha provocado que los investigadores se interesen por su testimonio. Durante el tiempo que el polaco estuvo en el Cofidis compartía habitación con Vasseur cuyo nombre, además, aparece en las conversaciones telefónicas interceptadas por la policía. Maillot amarillo del Tour de Francia en 1997 durante una semana y ganador de una etapa de esa carrera, Vasseur había confesado su intención de hablar con los investigadores para aclarar su inocencia en este caso.
Mientras avanza la investigación, los responsables del equipo Cofidis niegan toda implicación en el asunto y rechazan las similitudes con el caso Festina que sacudió el pelotón en 1998 y en el que los responsables deportivos y médicos del equipo también fueron implicados. "A los que hablan de caso Cofidis les digo que habría que hablar de un caso en el Cofidis", ha dicho el director del equipo, Alain Bondue, quien ha recordado que la formación que dirige se personará en la causa judicial y despedirá a todos los empleados que se revelen culpables de dopaje.
La detención de los dos corredores franceses eleva a cinco el número de implicados que han pasado por las dependencias policiales desde que el pasado día 14 se abrió la operación, que podría culminar con una treintena de ciclistas implicados. Madejak, masajista polaco del Cofidis, está procesado y encarcelado en Francia como presunto cabecilla de una red de tráfico de sustancias dopantes y que utilizaría a ciclistas para vender los productos.
Su compatriota Marek Rutkiewicz y el francés Robert Sassone, que dejaron el Cofidis a principios de temporada, se encuentran en libertad con cargos, sospechosos de ser dos de los vendedores de Madejak. Según los investigadores, Sassone habría confesado el consumo de sustancias dopantes y habría señalado a Gaumont como su vendedor de EPO.
El nombre de Gaumont ya ha aparecido en otras ocasiones implicado en asuntos de dopaje. En 1996, cuando militaba en el equipo GAN, fue controlado positivo a la nandrolona y al año siguiente se retiró de la Vuelta a España cuando ocupaba la cuarta posición por que había sufrido un control positivo unos meses antes. El Cofidis se convirtió así en el primer equipo en ordenar a un ciclista su salida de una gran vuelta por etapas al considerarle sospechoso de dopaje. En 1999 su nombre volvió a aparecer en la investigación sobre dopaje que salpicó al belga Frank Vandenbroucke, por lo que su equipo le suspendió seis meses después de que se hallaran anfetaminas en su orina.
Vasseur, por su parte, no parece formar parte de la red, aunque su amistad con Rutkiewicz ha provocado que los investigadores se interesen por su testimonio. Durante el tiempo que el polaco estuvo en el Cofidis compartía habitación con Vasseur cuyo nombre, además, aparece en las conversaciones telefónicas interceptadas por la policía. Maillot amarillo del Tour de Francia en 1997 durante una semana y ganador de una etapa de esa carrera, Vasseur había confesado su intención de hablar con los investigadores para aclarar su inocencia en este caso.
Mientras avanza la investigación, los responsables del equipo Cofidis niegan toda implicación en el asunto y rechazan las similitudes con el caso Festina que sacudió el pelotón en 1998 y en el que los responsables deportivos y médicos del equipo también fueron implicados. "A los que hablan de caso Cofidis les digo que habría que hablar de un caso en el Cofidis", ha dicho el director del equipo, Alain Bondue, quien ha recordado que la formación que dirige se personará en la causa judicial y despedirá a todos los empleados que se revelen culpables de dopaje.