L D (EFE)
Inglaterra se hizo con el Seis Naciones de Rugby; el "grand slam", que recibe por ganar todos los partidos; y la "triple corona", por ganar al resto de selecciones británicas, más a la de Irlanda, al derrotar a esta a domicilio. Ambos equipos llegaban a este encuentro sin haber perdido ningún encuentro y con las mismas posibilidades de ganar los citados títulos, aunque con la ventaja visitante de que en caso de empate Inglaterra sería la campeona del torneo, pero sin "grand slam" ni "triple corona".
El partido comenzó con Irlanda mandando en el terreno de juego y en el marcador, pero si bien Humphreys adelantó a Irlanda con un "drop" (disparo a palos de bote pronto, con el balón en juego), acto seguido erró un golpe de castigo relativamente fácil. Dallaglio marcó el único ensayo de la primera mitad para situar a Inglaterra por delante en el marcador y que daría la ventaja de siete puntos en el descanso. Irlanda había jugado un buen primer tiempo, había llegado a la línea de 22 del rival, y había mostrado un buen juego en todas sus líneas, pero no había logrado cruzar la línea de ensayo de sus rivales. A tiro de un ensayo a favor de Inglaterra acabó el primer tiempo, con la espadas en alto.
Sin embargo, el segundo tiempo empezó y acabó con el dominio de los ingleses, que, incluso, se permitieron el lujo de perder por lesión durante unos minutos a su estrella, Wilkinson, que sería elegido mejor jugador del partido. En esos 40 minutos los ingleses se llevaron por delante al "quince del trébol" con un parcial de 0-29 en una segunda parte en la que los irlandeses apenas llegaron a la línea de 22 contraria. El ensayo de Tindall, seguido del primero de Greenwood, rompió el encuentro y hundió a los locales, que ya no levantaron cabeza y se vieron superados por los visitantes en todas las fases del juego.
La sustitución de Humphreys por O´Gara no sirvió para nada, porque todas las líneas de Irlanda naufragaban y sus hombres estaban fuera del partido. Inglaterra ganó su primer "grand slam" en ocho años, su segunda "triple corona" consecutiva y se presenta como el gran favorito del hemisferio norte al Mundial 2003, que se jugará en Australia el próximo otoño. Irlanda, por su parte, ha realizado un extraordinario torneo, pero se ha encontrado con una Inglaterra que tiene uno de los mejores equipos de su historia. Los irlandeses llevan 55 años sin ganar el "grand slam", al que los británicos dan más importancia que al torneo en sí, y, de momento, tendrán que esperar un año más.
El partido comenzó con Irlanda mandando en el terreno de juego y en el marcador, pero si bien Humphreys adelantó a Irlanda con un "drop" (disparo a palos de bote pronto, con el balón en juego), acto seguido erró un golpe de castigo relativamente fácil. Dallaglio marcó el único ensayo de la primera mitad para situar a Inglaterra por delante en el marcador y que daría la ventaja de siete puntos en el descanso. Irlanda había jugado un buen primer tiempo, había llegado a la línea de 22 del rival, y había mostrado un buen juego en todas sus líneas, pero no había logrado cruzar la línea de ensayo de sus rivales. A tiro de un ensayo a favor de Inglaterra acabó el primer tiempo, con la espadas en alto.
Sin embargo, el segundo tiempo empezó y acabó con el dominio de los ingleses, que, incluso, se permitieron el lujo de perder por lesión durante unos minutos a su estrella, Wilkinson, que sería elegido mejor jugador del partido. En esos 40 minutos los ingleses se llevaron por delante al "quince del trébol" con un parcial de 0-29 en una segunda parte en la que los irlandeses apenas llegaron a la línea de 22 contraria. El ensayo de Tindall, seguido del primero de Greenwood, rompió el encuentro y hundió a los locales, que ya no levantaron cabeza y se vieron superados por los visitantes en todas las fases del juego.
La sustitución de Humphreys por O´Gara no sirvió para nada, porque todas las líneas de Irlanda naufragaban y sus hombres estaban fuera del partido. Inglaterra ganó su primer "grand slam" en ocho años, su segunda "triple corona" consecutiva y se presenta como el gran favorito del hemisferio norte al Mundial 2003, que se jugará en Australia el próximo otoño. Irlanda, por su parte, ha realizado un extraordinario torneo, pero se ha encontrado con una Inglaterra que tiene uno de los mejores equipos de su historia. Los irlandeses llevan 55 años sin ganar el "grand slam", al que los británicos dan más importancia que al torneo en sí, y, de momento, tendrán que esperar un año más.
