L D (EFE)
El abogado barcelonés asegura que las últimas encuestas reflejan una gran igualdad entre la opción de continuidad encabezada por Lluís Bassat y la del cambio de Laporta, por lo que cree que es necesario que todos los socios que desean una renovación total "hagan piña" en apoyo de su candidatura. Pese a asegurar tener un "profundo respeto" por otras opciones que se califican de renovadoras, Laporta considera que los socios deben valorar que la suya es la única que tiene "grandes posibilidades de ganar las elecciones" y por ello espera "que una dispersión del voto no favorezca a la opción continuista".
En su opinión, "hay una gran mayoría de socios y socias del Barcelona que quieren un cambio fundamentado en un proyecto sólido y creíble como el nuestro. El barcelonismo ha cambiado en los últimos años y, quizás, algunos de los otros candidatos no se han enterado". Para visualizar ese deseo de cambio de los barcelonistas, Laporta iniciaba lo que ha denominado como la "balconada amarilla". Se trata de una petición a los barcelonistas de que expresen su voluntad renovadora colgando en los balcones de sus casas pancartas amarillas (el color utilizado en la campaña electoral de Laporta), algo que ya han hecho unos 300 socios que dan apoyo a su candidatura.
Al margen de esa petición de unidad de todos aquellos que desean el cambio, Laporta ha salido al paso de los ataques que ha recibido en las últimas horas de la candidatura que encabeza Lluís Bassat. Laporta subrayaba que en el Barcelona "no hay ninguna fractura social", como dijo Bassat que sucedería si gana las elecciones Laporta o bien Jaume Llauradó. Ello no significa, según Laporta, que pueda haber "diversidad de opinión" y "discrepancias", como ya ha sucedido en otras ocasiones en la historia del club, como cuando a principios de siglo había un debate sobre si se debía admitir o no a extranjeros, o cuando en los años 50 había quienes apoyaban a Ladislao Kubala y quienes eran partidarios de Luis Suárez.
Respecto a los ataques que ha recibido de Bassat, Laporta le pide que "no se ponga nervioso, se tranquilice y se dedique a explicar su proyecto". "Nosotros no entraremos en una confrontación personal, sino que buscaremos la confrontación de proyectos", subrayaba Laporta, quien ironizaba al pedir a Bassat que "si está tan pendiente de nuestro proyecto, que lo vote". El presidenciable barcelonista espera recibir también "un voto transversal", procedente de todas las tendencias y sectores del club. "Espero tener el apoyo de los jóvenes, pero yo quiero hacer el cambio también con la gente mayor. Quiero hacer el cambio con todos", señalaba.
En su opinión, "hay una gran mayoría de socios y socias del Barcelona que quieren un cambio fundamentado en un proyecto sólido y creíble como el nuestro. El barcelonismo ha cambiado en los últimos años y, quizás, algunos de los otros candidatos no se han enterado". Para visualizar ese deseo de cambio de los barcelonistas, Laporta iniciaba lo que ha denominado como la "balconada amarilla". Se trata de una petición a los barcelonistas de que expresen su voluntad renovadora colgando en los balcones de sus casas pancartas amarillas (el color utilizado en la campaña electoral de Laporta), algo que ya han hecho unos 300 socios que dan apoyo a su candidatura.
Al margen de esa petición de unidad de todos aquellos que desean el cambio, Laporta ha salido al paso de los ataques que ha recibido en las últimas horas de la candidatura que encabeza Lluís Bassat. Laporta subrayaba que en el Barcelona "no hay ninguna fractura social", como dijo Bassat que sucedería si gana las elecciones Laporta o bien Jaume Llauradó. Ello no significa, según Laporta, que pueda haber "diversidad de opinión" y "discrepancias", como ya ha sucedido en otras ocasiones en la historia del club, como cuando a principios de siglo había un debate sobre si se debía admitir o no a extranjeros, o cuando en los años 50 había quienes apoyaban a Ladislao Kubala y quienes eran partidarios de Luis Suárez.
Respecto a los ataques que ha recibido de Bassat, Laporta le pide que "no se ponga nervioso, se tranquilice y se dedique a explicar su proyecto". "Nosotros no entraremos en una confrontación personal, sino que buscaremos la confrontación de proyectos", subrayaba Laporta, quien ironizaba al pedir a Bassat que "si está tan pendiente de nuestro proyecto, que lo vote". El presidenciable barcelonista espera recibir también "un voto transversal", procedente de todas las tendencias y sectores del club. "Espero tener el apoyo de los jóvenes, pero yo quiero hacer el cambio también con la gente mayor. Quiero hacer el cambio con todos", señalaba.
