El preparador físico de la selección de fútbol sala de Libia, el español Luis Castellano, ha afirmado que la experiencia vivida en los últimos días en el país africano "ha sido estresante y complicada" pero que los libios "son los primeros sufridores de todo esto".
El avión fletado por Repsol YPF con 131 personas a bordo, entre ellos el seleccionador de fútbol sala de Libia, el español Pablo Prieto, y el preparador físico de ese combinado aterrizó este miércoles por la tarde en el aeropuerto de Madrid-Barajas procedente de Trípoli.
Castellano, natural de Talayuela (Cáceres), ha señalado a Efe que esa situación de los últimos días ha contrastado con las vivencias que ha tenido con la selección de Libia en los últimos dos meses.
"Una experiencia increíble a nivel profesional" es como ha definido el preparador extremeño su trabajo en Libia y en los distintos países que ha visitado con la selección tras ser contratado en el mes de diciembre por el responsable del fútbol sala libio, que es un sobrino del líder libio, Muamar el Gadafi.
Castellano asegura que se ha tratado de "una experiencia increíble con el pueblo libio, tremendamente generoso con nosotros... y ellos son los primeros sufridores de todo esto".
Los deseos del extremeño nada más volver al país son que "todo acabe cuanto antes, que haya los menos muertos posibles y que los españoles que quedan puedan salir de allí cuanto antes".
El preparador estuvo los últimos días cobijado en la vivienda residencial del seleccionador nacional libio, el también español Pablo Prieto, en compañía también de un ciudadano inglés que llevaba muchos años viviendo en España. Sobre esa situación, ha reconocido hoy que, ante tales hechos, "tienes que ser un poco frío y analizar la situación para trazarte un plan de supervivencia, por así decirlo, saber qué cosas puedes hacer y qué cosas no puedes hacer".
