
L D (EFE)
El encuentro conservó el equilibrio hasta el 6-6. Pero el triunfo fue para Schuettler, que prolongó la fortaleza de su saque y su portentoso estado físico. El español debió ver la situación excesivamente cuesta arriba y no pudo frenar la euforia que acompañó el juego del germano. Schuettler se resiste a renunciar al papel estelar en el que se instaló en Melburne. A pesar de su escaso bagaje desde entonces, sólo disputó la final de San Petersburgo después y su mayor logro en el presente año fue los cuartos de Rotterdam, la raqueta de Korbach, que terminó el pasado curso como sexto del mundo, no quiere desperdiciar la ocasión que le ha brindado el torneo monegasco, su primera cita final en un Masters Series.
Todo lo contrario que su adversario por el triunfo. El argentino Guillermo Coria, un tenista que parece haber tomado un gusto especial por este tipo de torneos. Ya disputó el título del torneo monegasco el pasado año. Y este curso, donde ha ganado en Buenos Aires, jugó la final en Miami y llegó a cuartos en Indian Wells. El jugador de Rufino se desenvuelve como casi nadie sobre tierra. Y ha ofrecido escasas fisuras en su transitar por Montecarlo. Sufrió para derrotar a Marat Safin (6-4, 1-6 y 6-3) pero evidenció una mayor consistencia que su adversario ruso.
El sudamericano asume su condición de favorito en el tercer Masters Series de la temporada aunque los precedentes hablan de equilibrio. Un triunfo para jugador en los dos encuentros previos. Schuettler posee la victoria más reciente, cuando se impuso al argentino en la Copa Masters de Houston en el pasado mes de diciembre. Pero Coria se impuso en el enfrentamiento que aunó a ambos tenistas sobre tierra. Fue en el Roland Garros del 2002 y el sudamericano ganó en tres sets.
Todo lo contrario que su adversario por el triunfo. El argentino Guillermo Coria, un tenista que parece haber tomado un gusto especial por este tipo de torneos. Ya disputó el título del torneo monegasco el pasado año. Y este curso, donde ha ganado en Buenos Aires, jugó la final en Miami y llegó a cuartos en Indian Wells. El jugador de Rufino se desenvuelve como casi nadie sobre tierra. Y ha ofrecido escasas fisuras en su transitar por Montecarlo. Sufrió para derrotar a Marat Safin (6-4, 1-6 y 6-3) pero evidenció una mayor consistencia que su adversario ruso.
El sudamericano asume su condición de favorito en el tercer Masters Series de la temporada aunque los precedentes hablan de equilibrio. Un triunfo para jugador en los dos encuentros previos. Schuettler posee la victoria más reciente, cuando se impuso al argentino en la Copa Masters de Houston en el pasado mes de diciembre. Pero Coria se impuso en el enfrentamiento que aunó a ambos tenistas sobre tierra. Fue en el Roland Garros del 2002 y el sudamericano ganó en tres sets.
