
Finalista el pasado año ante el suizo Roger Federer, Nadal ha regresado a la pista central de la Caja Mágica para derrotar en una hora y 26 minutos a Dolgopolov, procedente de la fase previa y que en primera ronda del torneo había protagonizado la gran sorpresa al derrotar al italiano Andreas Seppi por 6-3 y 6-4.
Nadal, ganador esta temporada de los Masters 1000 de Montecarlo y Roma, se enfrentará ahora contra John Isner, finalista en Belgrado el pasado domingo y a quien el español considera como uno de los mejores sacadores del mundo, después de que el estadounidense haya derrotado en Madrid al colombiano Santiago Giraldo por 1-6, 7-6 (6) y 6-2.
Dolgopolov resultó ser un rival más complicado de lo que el propio Nadal esperaba. A pesar de su cara de niño inocente, con coleta incluida, y su cuerpo, no tan atlético como el de Manacor, el ucraniano ofreció su imagen de tremendo luchador y una dura resistencia al cuatro veces ganador de Roland Garros. Con los madridistas Raúl, con muletas, Cristiano Ronaldo, y el ex jugador Zinedine Zidane, entre otros, en las gradas Nadal tuvo que emplearse a fondo ante un rival que nada tenía que perder, y que intentó con desparpajo atraer al actual número dos cerca de la red.
Nadal tardó algo más de lo previsto en manejar el partido, pero su experiencia y ese récord este año en tierra batida, con 11 partidos, 11 victorias, y con 165-6 desde el 2005 en arcilla, pesó demasiado en su joven adversario, que desde que encajó un formidable derechazo del español en el séptimo juego del segundo set, cayó en picado.
Almagro sorprende a Soderling
La potencia del tenis español en tierra quedó demostrada no sólo con Rafa Nadal, el murciano Nicolás Almagro ha jugado uno de esos partidos para enmarcar y ha derrotado a un duro adversario como el sueco Robin Soderling, por 6-4 y 7-5, después de manejar con sapiencia y tranquilidad una situación apurada en el segundo set, en el que estuvo 0-3. Almagro dio toda una lección de tenis, especialmente con su revés a una mano, dominando desde el fondo y "jugando al límite", como él precisó, para prepararse para otra batalla y ganar "otra guerra", la que tendrá con el argentino Juan Mónaco, finalista este año en Santiago, que liquidó al brasileño Thomaz Bellucci por 6-2 y 6-2.
El tenis español colocó a otro español en octavos, Feliciano López, que tenía ganas de desquitarse ante el estadounidense Andy Roddick, pero el ex campeón del Abierto de EEUU se dio de baja antes debido a un virus estomacal. Su puesto lo ocupó Óscar Hernández que cayó ante Feli, por 6-1 y 6-2. Con Roddick se fueron, por lesión, el argentino Leonardo Mayer y el alemán Philipp Petzschner, para aumentar ya de forma escandalosa la lista de retiradas entre chicos y chicas a diez.
El sueño de Daniel Muñoz de la Nava, que venía de la previa y fue el verdugo de Querrey, se vio frenado por el cansancio y la experiencia del rumano Victor Hanescu, que se impuso por 6-4, 4-6 y 6-3, pero se vio recompensado con un cheque por 17.500 euros.
El británico Andy Murray, por su parte, ganó su segundo partido en tierra batida de la temporada al vencer al argentino Juan Ignacio Chela, que venía de la fase previa, por 6-3 y 6-3. Tras sus eliminaciones prematuras en Roma (cayó ante David Ferrer en segunda ronda) y a la primera en Montecarlo (Philipp Kohlsreiber), el finalista del Abierto de Australia tiene que probarse ahora ante el rumano Victor Hanescu.
En el cuadro femenino, la española Arantxa Parra-Santonja, finalista en el torneo de Estoril, se hizo con una victoria ante la china Shuai Peng, por 1-6, 7-6 (1) y 6-3. Se une así a su compatriota Anabel Medina, clasificada ya desde el martes. La estadounidense Venus Williams ha sido la primera en acceder a los cuartos de final, al derrotar a la italiana Francesca Schiavone por 3-6, 6-1 y 6-2. Una ronda menos ocupa Jelena Jankovic, que triunfó en el duelo serbio y entre dos ex números uno, contra Ana Ivanovic, por 4-6, 6-4 y 6-1.
