L D (EFE)
El español se ha olvidado de miedos y precauciones y salía a por todas desde la apertura, muy agresiva y seguramente preparada durante muchas horas junto a su entrenador, el gran maestro cubano Reinaldo Vera. La partida del menorquín fue una delicia para los aficionados. Abierta, con complicaciones tácticas y con lucha a muerte desde las primeras jugadas. Leko tenía un peón menos pero cierta compensación y, además, se iba cargando de tiempo. Vallejo no se echó para atrás y siguió conservando la iniciativa. En el medio juego, cambió una torre y peón por alfil y caballo. Más tarde se cambiaron las damas y quedó un final de torre, dos caballos, alfil y cuatro peones de Vallejo por dos torres, alfil y cinco peones de Leko. Las últimas jugadas, antes de llegar al primer control de tiempo, fueron emocionantes por la falta de tiempo y la compleja posición. Pero Vallejo conservó la sangre fría, no se equivocó y Leko tuvo que rendirse después de 43 movimientos y más de cuatro horas de juego.
El indio Viswnathan Anand, campeón del mundo hace dos años y tercero del escalafón, derrotaba, con cierta facilidad, a la joven promesa de 15 años, el azerbayano Timur Radjabov. Anand ha mostrado su verdadera valía y no ha dejado muchas opciones a Radjabov, que parece haberse oscurecido después de haber conseguido la fama al derrotar con negras a Kasparov La partida se inició con la variante Pelikán de la defensa siciliana y en el décimo movimiento Radjabov introdujo una novedad que dejó pensativo al indio. La lucha se iba a plantear por el dominio del centro. En las escaramuzas del medio juego salió mejor librado Anand con un juego posicional superior. La ventaja del hindú se fue acentuando aunque no era definitiva. Y de pronto, Radjabov se comió un peón envenenado que dejaba perdida a su torre y en la jugada siguiente regaló un caballo sin más, dejando perplejos a todos los aficionados. Y abandonó a continuación. Radjabov está pagando el precio, como le ocurrió a Vallejo el año pasado, de participar por primera vez en el torneo más duro del mundo.
El mejor jugador del mundo, el ruso Gari Kasparov, se tuvo que conformar con las tablas en su enfrentamiento con el campeón oficial, el ucraniano Ruslan Ponomariov, al que ya había vencido en la primera vuelta. El temperamental ruso ha mostrado a la galería todo un repertorio de gestos que mostraban su deseo de ganar y su impotencia para hacerlo. Quiere pero no puede y no es por falta de ganas. Mantiene su espíritu luchador aunque no parece el mismo, sin agresividad y sin grandes ideas. La partida, que comenzó por una Nimzo-india, fue lenta y posicional. Kasparov lo intentó todo pero tampoco podía exponerse a perder el punto y finalmente aceptó las tablas que le dejan a medio punto de los líderes, Anand y Kramnik, y empatado con Leko. Vallejo, quinto, deja a Radjabov el farolillo rojo .
El indio Viswnathan Anand, campeón del mundo hace dos años y tercero del escalafón, derrotaba, con cierta facilidad, a la joven promesa de 15 años, el azerbayano Timur Radjabov. Anand ha mostrado su verdadera valía y no ha dejado muchas opciones a Radjabov, que parece haberse oscurecido después de haber conseguido la fama al derrotar con negras a Kasparov La partida se inició con la variante Pelikán de la defensa siciliana y en el décimo movimiento Radjabov introdujo una novedad que dejó pensativo al indio. La lucha se iba a plantear por el dominio del centro. En las escaramuzas del medio juego salió mejor librado Anand con un juego posicional superior. La ventaja del hindú se fue acentuando aunque no era definitiva. Y de pronto, Radjabov se comió un peón envenenado que dejaba perdida a su torre y en la jugada siguiente regaló un caballo sin más, dejando perplejos a todos los aficionados. Y abandonó a continuación. Radjabov está pagando el precio, como le ocurrió a Vallejo el año pasado, de participar por primera vez en el torneo más duro del mundo.
El mejor jugador del mundo, el ruso Gari Kasparov, se tuvo que conformar con las tablas en su enfrentamiento con el campeón oficial, el ucraniano Ruslan Ponomariov, al que ya había vencido en la primera vuelta. El temperamental ruso ha mostrado a la galería todo un repertorio de gestos que mostraban su deseo de ganar y su impotencia para hacerlo. Quiere pero no puede y no es por falta de ganas. Mantiene su espíritu luchador aunque no parece el mismo, sin agresividad y sin grandes ideas. La partida, que comenzó por una Nimzo-india, fue lenta y posicional. Kasparov lo intentó todo pero tampoco podía exponerse a perder el punto y finalmente aceptó las tablas que le dejan a medio punto de los líderes, Anand y Kramnik, y empatado con Leko. Vallejo, quinto, deja a Radjabov el farolillo rojo .
