LD (EFE) La mayor subida se registró en los precios de la carne de vaca y ternera, pero ello se vio mitigado en el índice global por el descenso de los productos energéticos, en especial la gasolina.
La mayoría de analistas había pronosticado un aumento del IPC de una décima en octubre, después de cuatro meses consecutivos de incremento y tras haber aumentado un 0,3 por ciento en agosto y septiembre, respectivamente.
En los primeros diez meses del año el IPC ha subido a un ritmo anual del 2,3 por ciento, una décima menos que el resultado registrado en el mismo período del 2002. Si se excluyen los precios más volátiles de alimentos y combustibles, el llamado núcleo del IPC subió en octubre un 0,1 por ciento, y se ubicó en un 1,3 puntos por encima del registrado en octubre de 2002.
