L. D. / EFE.-
Los periódicos El Correo y El Diario Vasco informan este martes del contenido del documento de 184 páginas coordinado por el vicesecretario general, Jesús Eguiguren, para su debate entre las organizaciones municipales del PSE-EE de cara a la conferencia política que los socialistas vascos celebrarán antes de fin de año para readecuar su doctrina a la situación creada tras las elecciones autonómicas del mes de mayo.
El informe aboga por pasar a la "ofensiva" en el debate sobre la autodeterminación para que el nacionalismo clarifique su posición y recalcando que el PSE-EE no reconoce ese derecho para los vascos y defiende el autogobierno, incluso la búsqueda de "caminos de integración y convivencia hasta ahora no explorados" desde la vía de la regeneración estatutaria. No obstante, los socialistas admitirían una consulta popular "con garantías democráticas", una pregunta clara y un consenso muy cualificado.
En el caso de que una mayoría suficiente lo respaldara, el documento aboga por aplicar la doctrina del Tribunal Supremo de Canadá en el caso de Québec, que rechazó el derecho unilateral a la secesión pero reconoció el derecho a una negociación de la autodeterminación entre las autoridades de la provincia francófona y las federales.
La dirección del PSE-EE apuesta así por la soberanía compartida, no exclusivamente vasca como defienden los nacionalistas, en la que los distintos ámbitos de decisión son compatibles.
El documento defiende la línea mantenida por el PSE-EE en los últimos dos años por ser la única posible debido al ataque terrorista y la "exclusión" de los nacionalistas, pero dice que fue un "error" dejarse "atrapar en una coincidencia estratégica con la derecha, obviando las innegables diferencias que nos separan, incluso ante el engarce de la cuestión vasca en una visión de Estado".
Así, aboga por que los socialistas tengan un discurso propio, crítico con un nacionalismo que trata de imponer su proyecto y con una mayor distancia respecto a la estrategia de "confrontación antinacionalista" del PP y en el que se aboga por el consenso entre ambos bloques. "Una estrategia más autónoma, centrada y moderada, desde la izquierda y el vasquismo", cuyos adversarios son el PNV y el PP y que pretende "superar el inútil y estéril debate entre las propuestas independentistas del nacionalismos y la cerrazón de la derecha del PP", señala el texto.
El informe aboga por pasar a la "ofensiva" en el debate sobre la autodeterminación para que el nacionalismo clarifique su posición y recalcando que el PSE-EE no reconoce ese derecho para los vascos y defiende el autogobierno, incluso la búsqueda de "caminos de integración y convivencia hasta ahora no explorados" desde la vía de la regeneración estatutaria. No obstante, los socialistas admitirían una consulta popular "con garantías democráticas", una pregunta clara y un consenso muy cualificado.
En el caso de que una mayoría suficiente lo respaldara, el documento aboga por aplicar la doctrina del Tribunal Supremo de Canadá en el caso de Québec, que rechazó el derecho unilateral a la secesión pero reconoció el derecho a una negociación de la autodeterminación entre las autoridades de la provincia francófona y las federales.
La dirección del PSE-EE apuesta así por la soberanía compartida, no exclusivamente vasca como defienden los nacionalistas, en la que los distintos ámbitos de decisión son compatibles.
El documento defiende la línea mantenida por el PSE-EE en los últimos dos años por ser la única posible debido al ataque terrorista y la "exclusión" de los nacionalistas, pero dice que fue un "error" dejarse "atrapar en una coincidencia estratégica con la derecha, obviando las innegables diferencias que nos separan, incluso ante el engarce de la cuestión vasca en una visión de Estado".
Así, aboga por que los socialistas tengan un discurso propio, crítico con un nacionalismo que trata de imponer su proyecto y con una mayor distancia respecto a la estrategia de "confrontación antinacionalista" del PP y en el que se aboga por el consenso entre ambos bloques. "Una estrategia más autónoma, centrada y moderada, desde la izquierda y el vasquismo", cuyos adversarios son el PNV y el PP y que pretende "superar el inútil y estéril debate entre las propuestas independentistas del nacionalismos y la cerrazón de la derecha del PP", señala el texto.