ABC
y
La Razón
son los dos únicos diarios que dedican un editorial al espectacular incremento de las pensiones aprobado por el Gobierno. El incremento, que supera con creces al desgaste del poder adquisitivo provocado por la inflación, será del 10 por ciento para las mínimas de viudedad de los menores de 65 años, y del ocho por ciento para el resto. El porcentaje para el cálculo de todas las pensiones se eleva de el 46 al 48 por ciento.
El breve comentario ABC prácticamente se limita a describir estas modificaciones que supondrán un desembolso añadido para el Ministerio de Trabajo de 313 millones de euros. La única valoración de ABC es considerarlo “un loable intento por parte del Gobierno de actualizar la cuantía de las pensiones de viudedad, muchas de ellas de supervivencia y necesitadas de un incremento sustancial”. No hay, pues la menor objeción por parte de ABC que ni siquiera señala lo “electoralista” de la medida.
La Razón supera con mucho, sin embargo, la dosis pro gubernamental con un comentario lisonjero y enaltecedor de la figura del actual ministro de Trabajo, Eduardo Zaplana. El titular de su editorial le llama “ministro eficacia” y, desde luego, el diario de Ansón no ahorra elogio alguno al ex presidente valenciano de quien llega a decir “que no ha entrado en la carrera sucesoria, pero es evidente que en los últimos tiempos se ha mostrado como un político de futuro espléndido y que tendrá que contar el Partido Popular. Hoy por hoy —insiste La Razón —es el ministro eficacia”. En realidad el editorial, salvo un párrafo para limitarse a describir la medida—por su puesto, tambien enalteciéndola— se centra casi exclusivamente en una enorme loa a la persona misma del ministro. Comienza diciendo que Zaplana “hizo una gran labor al frente de la Comunidad Valenciana”, que su nombramiento como ministro “fue consecuencia del reconocimiento a sus condiciones de hábil político, de inteligente negociador y de hombre capaz de generar ideas y acelerar situaciones estancadas”. “En Madrid —llega a decir el ilimitado entusiasmo de La Razón — no hay día en el que su figura no adquiera más relieve”.
No sabemos —aunque podemos intuir— a qué se debe tanto elogio desatado por parte del diario de Ansón a la figura de Eduardo Zaplana. Pero lo cierto es que, mientras fue presidente de la Generalitat, ni un sólo conflicto en la Comunidad Valenciana, tuvo por respuesta más que el incremento del gasto público y el recurso al dinero del contribuyente. Y eso no es solucionar "eficazmante" problemas, sino financiarlos irresponsablemente. El déficit y el endeudamiento de la Generalitat con el “eficaz” Zaplana se ha disparado como si de un manirroto gobierno socialista se tratara.
En cuanto a Zaplana como “generador de ideas”, su reciente inclusión en la directiva de la FAES es buena muestra de hasta que punto la fundación del PP ha supeditado las ideas a los intereses del statu quo y a la cortoplacista visión de los políticos. La llegada de Zaplana al ministerio de Trabajo abortó el último impulso reformista del PP en el terreno laboral, limitándose simplemente a retirar el proyecto de reforma del desempleo al dictado de los sindicatos y del PSOE. Para colmo, su decisión de elevar ahora las pensiones muy por encima de la ya desatada inflación que padecemos, que se suma además a la otra electoralista subida de los salarios de los fundionarios, pone en peligro el único compromiso que desde el punto de vista económico el Gobierno del PP mantenía con su electorado como es el de el equilibrio presupuestario.
Por supuesto, que muchísimas pensiones están muy por debajo de lo que merecen quienes durante tanto tiempo y con tanto esfuerzo han contribuido a la Seguridad Social. Pero en lugar de tratar de cambiar este dilapidador sistema estatal de previsión para la vejez que en nuestro país desarrolló Franco y que tanto entusiasmo despierta en la izquierda, Zapalana, que confunde el liberalismo con el “progresismo”, se instala en un centro inmovilista. En lugar de mejorar la eficiencia del sistema dando paso a la iniciativa privada y a la competencia, en lugar de relevar un motor que desgasta demasiado combustible, Zaplana —y con él Aznar— se limita a echarle más gasolina.
Algunos dirán que ese tipo de cambios tan radicales como el paso de un sistema de pensiones estatal de repacto a uno privado de capitalización individual no es políticamente factible a corto plazo, pero, desde luego, si va a ser Zaplana —y políticos como él— los que desde la FAES luchen en el terreno de las ideas para hacer políticamente posible lo necesario ya nos podemos despedir para siempre de las reformas. En cualquier caso, puestos a perpetuar la ineficiencia en el terreno de las pensiones, el Gobierno debería haberse limitado, como hasta ahora, a intentar que los pensionistas no perdieran su poder adquisitivo, pero desde luego nada, salvo la demagogia, justifica dilapidar los recursos públicos con electoralistas huidas hacia delante dentro de ese inoperante sistema.
La impunidad “ajustada” a la legalidad
Sólo El Mundo y La Razón dedican un editorial al tercer grado concedido a Luis Roldán. Los dos comentarios vienen a coincidir en lo fundamental, que es la merecida crítica que merece esta decisión judicial que, salvo los cuatro o cinco días a la semana que tendrá que ir a dormir a la cárcel, dejará en libertad a Luis Roldan tras cumplir sólo ocho de los 31 años de cárcel a los que fue condenado y sin haber devuelto 1300 de los 1800 millones de pesetas de los que se “apropió indebidamente”.
Ambos diarios destacan pertinentemente además que la decisión del juez de Vigilancia revoca el criterio de Instituciones Penitenciarias que en repetidas ocasiones se ha manifestado en contra de la concesión a Roldán del tercer grado.
El Mundo , con todo, se queda corto en la crítica al juez; se limta a secundar al PSOE e IU que ayer arremetieron contra la decisión judicial “no por estar en descuerdo con los criterios que han llevado a la Justicia a dejarle salir de la cárcel sino porque Roldán no ha devuelto voluntariamente ni una sola peseta del dinero del que se apropió”.
La falta de devolución del dinero robado añade ciertamente un motivo más de indignación pero, desde luego, no debería ser la única objeción a esta excarcelación como han hecho PSOE e IU y parece secundar El Mundo . Lo mismo puede decirse del etarra autor de seis asesinatos que fue excarcelado por una juez de Bilbao: El que no se haya declarado arrepentido de sus crímenes añade un elemento más de alarma social, pero desde luego ni el mero arrepentimiento ni la mera devolución de lo robado debía bastar para dejar automáticamente en libertad a delincuentes que sólo han cumplido una exigua parte de pena a la que fueron condenados.
Que sean los socialistas, y no los populares, los que hayan criticado abiertamente esa decisión judicial es buena muestra de hasta que punto el PSOE es capaz de mantener una postura hipócrita en este asunto y hasta qué punto el PP ha abdicado de su compromiso de reforma legal para acabar con esta “cuasimpunidad” de la que Roldán es sólo un ejemplo.
Todos los meses, decenas de delincuentes logran beneficios penitenciarios tan criticables como el logrado por Roldán. De entrada, ni un solo delincuente en nuestro país cumple integramente la pena a la que fue condenado. Son, además, cientos los presidiarios que en nuestro país matan, roban y violan durante los permisos carcelarios que tan pródigamente nuestra legislación y nuestros jueces les conceden. Pero denunciar esto parece que ya no es acorde con el “centrismo” y, simplemente, no se reforma. Para colmo, la izquierda, que por una vez se anima a banderar la denuncia de la delincuencia, considera, sin embargo, que el problema radica en que los contribuyentes españoles nos gastamos poco dinero en policía.
Con la legislación y con la necedad judicial que impera en nuestro país, lo raro, lo anormal, lo sorprendente sería que no se hubiera concedido el tercer grado a Roldán. La Razón dice que si “esto es legal, como lo fue la excarcelación del asesino etarra, lo que debe hacerse es cambiar la ley para que deje de serlo. Y hacerlo cuanto antes”. No estaría de más que, por una vez y por este motivo, La Razón consecuentemente pusiera “en baja” a algún responsable del Gobierno del PP por no haber movido un dedo hasta ahora, tras seis años de Gobierno...
Resumen de prensa
La concesión del tercer grado a Luis Roldan tras cumplir sólo ocho de los 31 años de cárcel a los que fue condenado, la subida de las pensiones en 2003 una media del ocho por ciento y el joven de 17 años que retuvo cuatro horas a 20 niños con un cuchillo en Hospitalet son las noticias más destacadas y comentadas de este martes.
La nueva mancha de fuel procedente del “Prestige” que se acerca a la costa gallega, el descubrimiento en Melilla de más de 700 kilos de hachís en un camión militar y la declaración del estado de emergencia económica por parte del gobierno alemán son asuntos que también captan la atención de varias portadas y que comentan algunos editoriales.
Además de estas noticias, El Mundo asegura que Alierta ha ordenado que el director de ese diario no aparezca más en Antena 3 TV; El País publica una entrevista al líder integrista islámico Recep Tayib Erdogán de quien el diario destca en portada su afirmación de que “necesitamos una fecha para la incorporación a la UE”; Finalmente ABC y La Razón destacan el debate que hoy se celebrará en el seno de la Conferencia Episcopal en torno a la redacción de un documento contra el terrorismo”.
El breve comentario ABC prácticamente se limita a describir estas modificaciones que supondrán un desembolso añadido para el Ministerio de Trabajo de 313 millones de euros. La única valoración de ABC es considerarlo “un loable intento por parte del Gobierno de actualizar la cuantía de las pensiones de viudedad, muchas de ellas de supervivencia y necesitadas de un incremento sustancial”. No hay, pues la menor objeción por parte de ABC que ni siquiera señala lo “electoralista” de la medida.
La Razón supera con mucho, sin embargo, la dosis pro gubernamental con un comentario lisonjero y enaltecedor de la figura del actual ministro de Trabajo, Eduardo Zaplana. El titular de su editorial le llama “ministro eficacia” y, desde luego, el diario de Ansón no ahorra elogio alguno al ex presidente valenciano de quien llega a decir “que no ha entrado en la carrera sucesoria, pero es evidente que en los últimos tiempos se ha mostrado como un político de futuro espléndido y que tendrá que contar el Partido Popular. Hoy por hoy —insiste La Razón —es el ministro eficacia”. En realidad el editorial, salvo un párrafo para limitarse a describir la medida—por su puesto, tambien enalteciéndola— se centra casi exclusivamente en una enorme loa a la persona misma del ministro. Comienza diciendo que Zaplana “hizo una gran labor al frente de la Comunidad Valenciana”, que su nombramiento como ministro “fue consecuencia del reconocimiento a sus condiciones de hábil político, de inteligente negociador y de hombre capaz de generar ideas y acelerar situaciones estancadas”. “En Madrid —llega a decir el ilimitado entusiasmo de La Razón — no hay día en el que su figura no adquiera más relieve”.
No sabemos —aunque podemos intuir— a qué se debe tanto elogio desatado por parte del diario de Ansón a la figura de Eduardo Zaplana. Pero lo cierto es que, mientras fue presidente de la Generalitat, ni un sólo conflicto en la Comunidad Valenciana, tuvo por respuesta más que el incremento del gasto público y el recurso al dinero del contribuyente. Y eso no es solucionar "eficazmante" problemas, sino financiarlos irresponsablemente. El déficit y el endeudamiento de la Generalitat con el “eficaz” Zaplana se ha disparado como si de un manirroto gobierno socialista se tratara.
En cuanto a Zaplana como “generador de ideas”, su reciente inclusión en la directiva de la FAES es buena muestra de hasta que punto la fundación del PP ha supeditado las ideas a los intereses del statu quo y a la cortoplacista visión de los políticos. La llegada de Zaplana al ministerio de Trabajo abortó el último impulso reformista del PP en el terreno laboral, limitándose simplemente a retirar el proyecto de reforma del desempleo al dictado de los sindicatos y del PSOE. Para colmo, su decisión de elevar ahora las pensiones muy por encima de la ya desatada inflación que padecemos, que se suma además a la otra electoralista subida de los salarios de los fundionarios, pone en peligro el único compromiso que desde el punto de vista económico el Gobierno del PP mantenía con su electorado como es el de el equilibrio presupuestario.
Por supuesto, que muchísimas pensiones están muy por debajo de lo que merecen quienes durante tanto tiempo y con tanto esfuerzo han contribuido a la Seguridad Social. Pero en lugar de tratar de cambiar este dilapidador sistema estatal de previsión para la vejez que en nuestro país desarrolló Franco y que tanto entusiasmo despierta en la izquierda, Zapalana, que confunde el liberalismo con el “progresismo”, se instala en un centro inmovilista. En lugar de mejorar la eficiencia del sistema dando paso a la iniciativa privada y a la competencia, en lugar de relevar un motor que desgasta demasiado combustible, Zaplana —y con él Aznar— se limita a echarle más gasolina.
Algunos dirán que ese tipo de cambios tan radicales como el paso de un sistema de pensiones estatal de repacto a uno privado de capitalización individual no es políticamente factible a corto plazo, pero, desde luego, si va a ser Zaplana —y políticos como él— los que desde la FAES luchen en el terreno de las ideas para hacer políticamente posible lo necesario ya nos podemos despedir para siempre de las reformas. En cualquier caso, puestos a perpetuar la ineficiencia en el terreno de las pensiones, el Gobierno debería haberse limitado, como hasta ahora, a intentar que los pensionistas no perdieran su poder adquisitivo, pero desde luego nada, salvo la demagogia, justifica dilapidar los recursos públicos con electoralistas huidas hacia delante dentro de ese inoperante sistema.
La impunidad “ajustada” a la legalidad
Sólo El Mundo y La Razón dedican un editorial al tercer grado concedido a Luis Roldán. Los dos comentarios vienen a coincidir en lo fundamental, que es la merecida crítica que merece esta decisión judicial que, salvo los cuatro o cinco días a la semana que tendrá que ir a dormir a la cárcel, dejará en libertad a Luis Roldan tras cumplir sólo ocho de los 31 años de cárcel a los que fue condenado y sin haber devuelto 1300 de los 1800 millones de pesetas de los que se “apropió indebidamente”.
Ambos diarios destacan pertinentemente además que la decisión del juez de Vigilancia revoca el criterio de Instituciones Penitenciarias que en repetidas ocasiones se ha manifestado en contra de la concesión a Roldán del tercer grado.
El Mundo , con todo, se queda corto en la crítica al juez; se limta a secundar al PSOE e IU que ayer arremetieron contra la decisión judicial “no por estar en descuerdo con los criterios que han llevado a la Justicia a dejarle salir de la cárcel sino porque Roldán no ha devuelto voluntariamente ni una sola peseta del dinero del que se apropió”.
La falta de devolución del dinero robado añade ciertamente un motivo más de indignación pero, desde luego, no debería ser la única objeción a esta excarcelación como han hecho PSOE e IU y parece secundar El Mundo . Lo mismo puede decirse del etarra autor de seis asesinatos que fue excarcelado por una juez de Bilbao: El que no se haya declarado arrepentido de sus crímenes añade un elemento más de alarma social, pero desde luego ni el mero arrepentimiento ni la mera devolución de lo robado debía bastar para dejar automáticamente en libertad a delincuentes que sólo han cumplido una exigua parte de pena a la que fueron condenados.
Que sean los socialistas, y no los populares, los que hayan criticado abiertamente esa decisión judicial es buena muestra de hasta que punto el PSOE es capaz de mantener una postura hipócrita en este asunto y hasta qué punto el PP ha abdicado de su compromiso de reforma legal para acabar con esta “cuasimpunidad” de la que Roldán es sólo un ejemplo.
Todos los meses, decenas de delincuentes logran beneficios penitenciarios tan criticables como el logrado por Roldán. De entrada, ni un solo delincuente en nuestro país cumple integramente la pena a la que fue condenado. Son, además, cientos los presidiarios que en nuestro país matan, roban y violan durante los permisos carcelarios que tan pródigamente nuestra legislación y nuestros jueces les conceden. Pero denunciar esto parece que ya no es acorde con el “centrismo” y, simplemente, no se reforma. Para colmo, la izquierda, que por una vez se anima a banderar la denuncia de la delincuencia, considera, sin embargo, que el problema radica en que los contribuyentes españoles nos gastamos poco dinero en policía.
Con la legislación y con la necedad judicial que impera en nuestro país, lo raro, lo anormal, lo sorprendente sería que no se hubiera concedido el tercer grado a Roldán. La Razón dice que si “esto es legal, como lo fue la excarcelación del asesino etarra, lo que debe hacerse es cambiar la ley para que deje de serlo. Y hacerlo cuanto antes”. No estaría de más que, por una vez y por este motivo, La Razón consecuentemente pusiera “en baja” a algún responsable del Gobierno del PP por no haber movido un dedo hasta ahora, tras seis años de Gobierno...
Resumen de prensa
La concesión del tercer grado a Luis Roldan tras cumplir sólo ocho de los 31 años de cárcel a los que fue condenado, la subida de las pensiones en 2003 una media del ocho por ciento y el joven de 17 años que retuvo cuatro horas a 20 niños con un cuchillo en Hospitalet son las noticias más destacadas y comentadas de este martes.
La nueva mancha de fuel procedente del “Prestige” que se acerca a la costa gallega, el descubrimiento en Melilla de más de 700 kilos de hachís en un camión militar y la declaración del estado de emergencia económica por parte del gobierno alemán son asuntos que también captan la atención de varias portadas y que comentan algunos editoriales.
Además de estas noticias, El Mundo asegura que Alierta ha ordenado que el director de ese diario no aparezca más en Antena 3 TV; El País publica una entrevista al líder integrista islámico Recep Tayib Erdogán de quien el diario destca en portada su afirmación de que “necesitamos una fecha para la incorporación a la UE”; Finalmente ABC y La Razón destacan el debate que hoy se celebrará en el seno de la Conferencia Episcopal en torno a la redacción de un documento contra el terrorismo”.