
Un avión de Turkish Airlines —en el que viajaban 148 pasajeros y siete tripulantes— ha realizado este jueves un aterrizaje de emergencia en el aeropuerto de Barcelona al registrarse una amenaza de bomba a bordo que ha activado la actuación de las fuerzas de seguridad, según ha informado la Guardia Civil.
Por su parte, Protección Civil ha activado el plan de emergencia Aerocat para hacer seguimiento de la "situación de riesgo" en el aeropuerto que, según Aena, continúa operando con normalidad.
ℹ️ El Aeropuerto Josep Tarradellas #Barcelona-#ElPrat está operando con total normalidad.
👉 A causa de una amenaza en un vuelo se han activado los protocolos y las Fuerzas de Seguridad están evaluando la situación. pic.twitter.com/vHLLCtZTbV
— Aena (@aena) January 15, 2026
Falsa alarma
Aunque no han trascendido detalles sobre la mencionada amenaza, se le habían otorgado visos de credibilidad y dos cazas del Ejército han escoltado al avión hasta su llegada a El Prat. No obstante, fuentes de Guardia Civil han confirmado a Libertad Digital que ha sido "una falsa alarma".
Las comprobaciones se han realizado con celeridad. Los Mossos d'Esquadra han colaborando con el gestor aeroportuario y la Guardia Civil, que ha inspeccionado el avión. "Los perros han rastreado y no han encontrado nada", han añadido las mismas fuentes.
En cualquier caso, la presunta amenaza "no afecta en ningún caso al funcionamiento" de la instalación, destacan.
En cuanto a las personas que viajaban en el vuelo en el que se ha registrado la incidencia, han desembarcado por su propio pie y se encuentran en una zona segura, detallan desde Protección Civil.
Volaba de Estambul a Barcelona
El TK1853 ha despegado de Estambul a las 9:22 horas, con cerca de media hora de retraso, según el portal de información aérea Flight Radar.
Fuentes del dispositivo de seguridad señalan que la amenaza se ha recibido en torno a las 10 de la mañana y el avión ha aterrizado en El Prat a las 10:57, también con una demora de unos 30 minutos respecto a la hora prevista de llegada a Barcelona.
Los movimientos registrado por Flight radar revelan que el avión voló en círculos durante unos 20 minutos antes de emprender el aterrizaje.
Una vez se encontraba en el aeropuerto, el avión —un Airbus A321— ha sido derivado a una zona de seguridad para que procediera a su estacionamiento y se pudieran realizar las comprobaciones oportunas.
¿Qué desató la alarma?
La aerolínea ha explicado en un comunicado que durante la aproximación del vuelo detectaron que un pasajero había creado un punto de acceso a internet y había configurado el nombre de la red para incluir una amenaza de bomba.
"Como resultado, se iniciaron de inmediato los procedimientos necesarios de acuerdo con los protocolos de seguridad aérea", indica Turkish Airlines. La compañía destaca que el aparato pudo realizar un aterrizaje seguro.
