
Mientras la Guardia Civil habla ya de diez muertos y decenas de heridos en el accidente ferroviario en Córdoba, el ministro de Transportes, Óscar Puente, ha señalado que "la última información que llega es muy grave".
"Las últimas unidades del tren Iryo que iba dirección Madrid han descarrilado, invadiendo esos coches la vía contraria por la que en ese momento circulaba un tren de Renfe en dirección Huelva. El impacto ha sido terrible provocando que las dos primeras unidades del tren de Renfe salieran despedidas como consecuencia del mismo. La cifra de víctimas no se puede confirmar en este momento. Lo fundamental ahora es auxiliar a las víctimas".
La última información que llega es muy grave. Las últimas unidades del tren Iryo que iba dirección Madrid han descarrilado, invadiendo esos coches la vía contraria por la que en ese momento circulaba un tren de Renfe en dirección Huelva. El impacto ha sido terrible provocando que… https://t.co/mqewlNBmDf
— Óscar Puente (@oscar_puente_) January 18, 2026
El descarrilamiento afectó a un tren Iryo en el que viajaban aproximadamente 300 personas. El tren, según la compañía, había partido de Málaga a las 18.40 horas. Sus tres últimos vagones, el 6, 7 y 8, salieron de la vía por motivos que se desconocen en los desvíos de entrada de vía 1 de Adamuz y e invadió la vía contigua, por la que circulaba otro convoy de LD AV 2384 Pta. de Atocha-Huelva, que también descarriló y en el que viajaban unas cien personas.
Los trabajos de los bomberos se centran en ese tren, según ha confirmado en RTVE el jefe de bomberos del consorcio de Córdoba, Paco Carmona. Según ha relatado, están centrados "en sacar personas" de los dos vagones que salieron despedidos y ha señalado que los dos vagones están "muy deshechos", con "hierros y asientos retorcidos".
"Tenemos que retirar fallecidos para acceder a algún vivo. Están siendo labores complicadas, duras", ha dicho.
