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El SEMAF cuestiona a Adif por imponer 'marchas a la vista' de forma excesiva: "Los maquinistas asumen todos los riesgos"

"No es normal" que haya tantos tramos y tan extensos en los que se prescriba esta medida que debe ser extraordinaria, aseveran desde el sindicato.

Vista de un tren parado junto a la Estación de Blanes, en Gerona. | EFE

El Sindicato Español de Maquinistas y Ferroviarios (SEMAF) está estudiando las quejas que los profesionales del sector le trasladan acerca de la imposición por parte de Adif de ejecutar la conducción 'marcha a la vista' —una medida que debe tener carácter extraordinario— de forma descontrolada, en más tramos y más largos de lo que es habitual, desde que se registrara el trágico accidente ferroviario de Adamuz en el que perdieron la vida 45 personas.

Según explican fuentes del sindicato —que representa a más del 85% de los maquinistas de todo el territorio nacional— a Libertad Digital, es una situación anómala. Son muchos los profesionales que les están informando "de estas circunstancias", que "vamos a analizar". La 'marcha a la vista' —nos explican— "es un procedimiento que se aplica para garantizar la seguridad en un punto concreto en el que hay algún tipo de anomalía, falta información o un fallo de señalización".

"Que haya tantos no es normal", asevera, "tenemos que ver a qué es debido". "Este procedimiento debe ser algo coyuntural, no estructural", señala. "Es decir, tiene sentido cuando se detecta algún problema de este tipo. Pero, a la mayor brevedad posible, se tienen que poner los medios de los que disponga el administrador de la infraestructura para controlar qué es lo que ha pasado y subsanarlo".

Lo que más extraña al sindicato es "la extensión de la prescripción" de esas 'marchas a la vista', que habría pasado de los 500 metros habituales a varias decenas de kilómetros en algunos casos. "Lo que no se puede hacer es tener a los maquinistas con un procedimiento de 'marcha a la vista' en una circulación ordinaria", aseveran desde el SEMAF.

"Es trasladar un riesgo continuo al maquinista", argumenta en declaraciones a este periódico. "Están dejando todo en nuestras manos, cada día y en cada trayecto", indican. Lo que conseguiría Adif con esta estrategia, de aplicar la 'marcha a la vista' de forma indiscriminada, es liberarse de sus responsabilidades y que sean "los maquinistas quienes asuman todos los riesgos que pueda haber en la operación".

¿Qué es la 'marcha a la vista'?

Es una forma de conducción que está recogida en el apartado de "condiciones de marcha especiales" (artículo 1.5.1.4) del Reglamento de Circulación Ferroviaria. Una medida extraordinaria que "impone al maquinista la obligación de avanzar con la precaución que requiera el caso, regulando la velocidad de acuerdo con la longitud de vía que visualiza por delante del puesto de conducción, de forma que pueda detener el tren ante cualquier obstáculo o señal de parada".

Por ende, recae sobre quien maneja el tren la responsabilidad de tomar las decisiones adecuadas ante las incidencias que se puedan presentar a lo largo del trayecto. Hasta el punto de que el profesional tiene que ser capaz de parar el convoy pase lo que pase. "Diferentes artículos del RCF prescriben, junto a la circulación bajo la "marcha a la vista", una velocidad de 40 km/h que no debe superarse en ningún caso", añade el documento. Ha de ser menor, por ejemplo, en situaciones de baja visibilidad.

Entre los factores que, añade, "deben ser considerados adicionalmente por el maquinista para modular la velocidad" menciona "la capacidad de frenado del vehículo, el tipo de tren que conduce o el tipo de obstáculo que se puede esperar encontrar". "La experiencia, la práctica, la percepción del riesgo y el buen hacer del maquinista son fundamentales", reconoce, "para cumplimentar correctamente las prescripciones de circulación que impone".

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La huelga de maquinistas

El sindicato mayoritario de maquinistas SEMAF anunció la semana pasada la convocatoria de una huelga general en el sector los días 9, 10 y 11 de febrero para forzar una revisión integral de los protocolos de seguridad de la red, como respuesta inmediata a la grave crisis de seguridad que atraviesa la red ferroviaria tras los recientes accidentes en Adamuz (Córdoba) y Gélida (Barcelona), en los que han perdido la vida un total de 46 personas.

"Todos los integrantes de SEMAF estamos devastados y consideramos inadmisible esta situación de deterioro constante del ferrocarril. Han de implementarse diferentes medidas con urgencia en nuestra red que garantice la integridad de profesionales y usuarios", señalaba el sindicato en una nota de prensa en la que ya advertía que esta era tan sólo una de las "medidas iniciales" para corregir la situación actual.

"Vamos a exigir la responsabilidad penal a las personas encargadas de garantizar la seguridad en la infraestructura ferroviaria", adelantaba. El 23 de enero supimos que el SEMAF se ha personado como acusación popular en los procesos penales abiertos por los trágicos accidentes mortales de Adamuz y Gélida. "Daremos todo para conocer la verdad, exigir justicia y afianzar la seguridad ferroviaria".

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