
Estos días se cumple el segundo aniversario de la tragedia de Barbate (Cádiz), en la que dos guardias civiles perdieron la vida tras ser embestidos por una narcolancha durante una intervención en la costa andaluza. La fecha ha servido para que algunas de las asociaciones profesionales de la Guardia Civil vuelvan a alertar sobre la grave situación del litoral andaluz y exigir medidas urgentes para combatir la actividad de los narcotraficantes.
La Unión de Oficiales de la Guardia Civil (UO) ha alertado de que la situación de inseguridad se ha agravado con el paso de los meses, haciendo que los narcotraficantes operen con casi total impunidad y con una violencia creciente, como demuestra el hecho de que se normalice la presencia de narcolanchas en los puertos andaluces y que los alijos se hagan a plena luz del día. Los ciudadanos perciben "la pérdida efectiva del control del territorio", han advertido.
La asociación que representa a los mandos ha considerado que la clave para recuperar la autoridad del Estado en la zona es clara: restituir una unidad de élite especializada como fue Ocon Sur. "Solo mediante una presión operativa continua sobre las organizaciones criminales podrá recuperarse el control efectivo del territorio", han advertido, señalando que tras la disolución de la unidad en 2022 la actividad criminal ha crecido exponencialmente.
En un comunicado remitido a los medios de comunicación, han destacado que los narcos han pasado de huir de los agentes a amenazar, intimidar y agredir a los agentes, incluso con embestidas que han causado muertes, al tiempo que han recordado que ha aumentado de forma paralela al crecimiento económico de las redes, especialmente tras la entrada masiva de cocaína en las costas.
UO ha insistido en que "sólo una unidad especializada dedicada exclusivamente al narcotráfico" puede garantizar la seguridad ciudadana y la protección de los guardias civiles en el litoral andaluz, recuperando la autoridad perdida frente a las organizaciones criminales.
Por su parte, Justicia Civil (JUCIL) también ha destacado la necesidad de recuperar Ocon Sur, señalando que, dos años después de la tragedia, los agentes continúan trabajando "sin los medios adecuados" frente a un narcotráfico más violento y organizado. La asociación ha denunciado la falta de embarcaciones y vehículos suficientes, así como sistemas de seguridad inadecuados que los sitúan en "situación de riesgo permanente".
La asociación ha recordado que está personada en la causa judicial de la tragedia de Barbate y ha exigido que se depuren todas las responsabilidades. Además, ha subrayado que el asesinato debería haber marcado un punto de inflexión, pero que no se ha reforzado el servicio marítimo ni dotado a los agentes de recursos suficientes. "No podemos permitir que la muerte de nuestros compañeros quede reducida a un aniversario y a palabras vacías", ha afirmado JUCIL.

