
Los catastróficos resultados de la izquierda en Aragón (sólo se salvó la Chunta Aragonesista, que dobló sus tres escaños) han avivado este lunes los movimientos y declaraciones a favor de un frente popular contra la derecha. Yolanda Díaz se ha referido a los pasos dados por Gabriel Rufián y ha apoyado su propuesta, abogando por una "alianza democrática" con un "programa de mínimos" frente a la "extrema derecha". Mientras su propia coalición, Sumar, hace aguas: el partido, que acudió a las urnas en Aragón junto a IU, no logró aprovecharse de la sangría socialista y se limitó a conservar el escaño que ya tenía.
En declaraciones desde Mataró, la vicepresidenta ha aprovechado una pregunta sobre Rufián para señalar la pertinencia de un frente unitario de izquierdas "ante una emergencia democrática sin precedentes" en España y en el mundo, en alusión al auge de la derecha y al hecho de que Vox dobló su representación en Aragón. "Hay que pensar en grande", aunque esto "no va de listas ni va de personas", ha dicho.
"La cuestión está en tener un programa de mínimos y una capacidad de generosidad", ha afirmado Díaz, que se ha puesto a sí misma como ejemplo al reivindicar el modelo de Alternativa Galega d'Esquerda en 2012 liderado por Xosé Manuel Beiras. Según la vicepresidenta y cabeza visible de Sumar, "hay que hacer una alianza democrática", en la que "todos los demócratas y las demócratas debemos estar ahí con un programa de mínimos".
"Telenovelas" de la izquierda
La propuesta de Rufián, sin embargo, no está generando el mismo entusiasmo en todas partes. Arnaldo Otegi, uno de los aludidos, ya la ha descartado y el propio líder de ERC, Oriol Junqueras, la ha menospreciado.
Desde IU, su coordinador federal, Antonio Maíllo, ha advertido de que la gente "está harta de las telenovelas en la izquierda" y que los diálogos relevantes son los que se producen "desde abajo" y con la militancia. En su opinión, lo que quieren las bases son un proyecto "sólido" frente a los hiperliderazgos y piden menos "personalismo" y más construcción "colectiva" para movilizar a la izquierda.
