
El tren descarrilado en Irún transportaba un depósito con capacidad para 33.000 litros de líquido inflamable. Tal y como publicó LD, el convoy descarriló el pasado viernes sobre las 22:30 horas de la noche a la altura de Belaskoenea –un barrio de Irún—, sin que el Ministerio de Transportes de Óscar Puente facilitara información del mismo. El tren no llegó a volcar, ni a provocar graves daños en las vías, no obstante, transportaba mercancías "peligrosas" inflamables, que podrían haber provocado una tragedia.
Libertad Digital publica una fotografía del incidente en la que se muestra que el tren transportaba un depósito con capacidad para 33.000 litros de liquido inflamable y una carga máxima de 36.000 kilos.
Según se puede apreciar en la imagen, la carga era transportada por la empresa de origen suizo Bertschi. Esta compañía fue fundada en 1956 por Hans y Rolf Bertschi y según su propia página web se ha convertido "en un proveedor global de servicios logísticos para la industria química, especializado en productos líquidos y secos a granel. Bertschi se ha consolidado como líder en el transporte intermodal de productos químicos por ferrocarril, carretera y agua en Europa y, en la actualidad, es un proveedor líder mundial de transporte en cisternas ISO y servicios logísticos de valor añadido para la industria química. Esto incluye una oferta global de gestión de carga, así como varias instalaciones logísticas de Bertschi en Europa y Asia".
El actual secretario de Estado de Transportes y Movilidad Sostenible y por tanto, nº 2 de Óscar Puente en el Ministerio, José Antonio Clavero, fue alcalde de Irún por más de 20 años, tras los cuales fue fichado por Puente para ocupar este cargo de especial relevancia en el Ministerio.
Cabe destacar que tras su descarrilamiento, ni ADIF, ni Renfe ofrecieron información al respecto. Tras contactar este diario con ADIF, el Administrador de Infraestructuras Ferroviarias explicaban que "se le salió un bogie a un tren de mercancías de Renfe"; es decir, que la rueda de uno de los vagones salió de la vía provocando un descarrilamiento leve sin volcado del vagón.
Tras esta incidencia, los demás trenes fueron desviados hacia otra vía debido a que el descarrilamiento se produjo en una zona donde se podía habilitar trayectos similares. Así, según Adif, no se publicitó el incidente –como suele darse a través del canal de comunicación de Info Adif— porque la incidencia no causó retrasos a los demás trenes de pasajeros. No obstante, "hubo que reparar la vía" aunque la circulación se estableció con normalidad a primera hora del sábado. Sobre la falta de publicidad del incidente, ADIF contestaba que, al ser una incidencia menor que no había causado retrasos en los demás trayectos, lo habitual es que no se publicite.
Renfe se remite a la "hipersensibilización" tras Adamuz
Desde Renfe intentaron restar importancia a lo sucedido indicando a LD que "se pudo circular por vías alternativas", aunque hubo "ligeros retrasos" en otros trenes. Además, aseguraban que tras el accidente ferroviario en Adamuz (Córdoba) que dejó 46 víctimas mortales, existe una "hipersensibilización" con los incidentes ferroviarios, añadiendo que en esta caso concreto no se tuvo que activar siquiera el "protocolo" por motivos seguridad en el que intervienen "agentes externos" tras un incidente importante.
Al ser preguntados por si la mercancía era "peligrosa" e "inflamable", estas fuentes afirmaban que daba "igual la mercancía" porque "en ningún momento se consideró que se estaba en una situación de alarma". Así, aseguraba que no se debía crear "alarmismo" mediante la publicidad de este tipo de incidentes, aunque, al volver a ser cuestionado por las mercancías y por lo que podría haber pasado si es que la incidencia hubiese tenido mayor gravedad, estas fuentes respondían escuetas: "Pero no ha pasado".
El PP Vasco denuncia el silencio del Gobierno Vasco
Mientras tanto, el Grupo Popular Vasco ha registrado hoy en el Parlamento Vasco una solicitud formal de información al Gobierno Vasco tras conocerse por medios de comunicación el descarrilamiento de un tren de mercancías con material peligroso ocurrido el pasado 6 de febrero en la estación de Belaskoenea, en Irún. Para el PP Vasco, lo sucedido no es un incidente menor ni una "avería técnica sin más", sino un episodio grave que afecta a la seguridad ferroviaria en Euskadi y que, sorprendentemente, ha sido tratado con absoluto silencio por parte del Ejecutivo autonómico.
"El Grupo Popular denuncia un "apagón informativo total" por parte del Gobierno Vasco, de Euskal Trenbide Sarea (ETS) y del Departamento de Movilidad Sostenible. Han pasado varios días desde el descarrilamiento y no ha habido ni una sola comunicación oficial, comparecencia pública o explicación a la ciudadanía vasca. En palabras de Santiago López, parlamentario del PP Vasco y firmante de la iniciativa: "Nos hemos enterado por la prensa y por las redes sociales de que un tren con mercancías peligrosas descarriló en Irún. No por el Gobierno Vasco, no por ETS, no por el Departamento de Movilidad. Eso es inaceptable en cualquier democracia y mucho más cuando está en juego la seguridad de las personas".
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