
La Audiencia Provincial de Madrid ha resuelto en contra de un recurso interpuesto por la defensa de la asesora de Begoña Gómez, Cristina Álvarez; que defendía que sus correos con Juan Carlos Doadrio, alto cargo de la Universidad Complutense de Madrid (UCM), son de "esfera privada".
Álvarez se encuentra imputada junto a la esposa del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, por haber trabajado supuestamente para los negocios privados de Gómez cobrando del erario público. El juez Juan Carlos Peinado pidió al alto cargo de la Complutense sus correos con Álvarez; un envío de mensajes que ella ha calificado de "esfera privada" en un recurso planteado a la Audiencia Provincial de Madrid.
Por el contrario, según han confirmado fuentes jurídicas a Libertad Digital, el órgano judicial ha avalado a Peinado y se ha posicionado en contra de que estos correos electrónicos sean de índole privada. De hecho, la Audiencia entiende que este intercambio de mensajes "recoge información oficial" y que "aportan datos de interés" para valorar si Álvarez estuvo trabajando para los negocios privados de Begoña Gómez.
Entre estos negocios se encontraría la Cátedra de la mujer del líder socialista, para la que Álvarez podría haber dedicado su tiempo cobrando como asesora de La Moncloa. Por ello, confirma que el material puede ser estudiado por el magistrado titular del Juzgado de Instrucción Número 41 de Madrid.
Por su parte, la defensa de Álvarez señalaba que este material no había sido ofrecido en ningún momento por Doadrio, que declaró en calidad de testigo ante Peinado. Así, entendía que debía ser este el que lo ofreciese y no el magistrado que instruye la causa contra Begoña Gómez quien lo pidiera.
Algo que no comparte la Audiencia Provincial, por lo que ha hecho saber mediante un auto que el magistrado puede estudiar esta información, que podría ser determinante para descubrir si Álvarez trabajó para los negocios privados de Gómez.
De hecho, especifican desde la Audiencia que el alto cargo de la Complutense fue quien explicó que poseía "ciento y pico de correos" en los que se comunicaba con Begoña Gómez y su asesora. Doadrio, según su declaración como testigo, habría comenzado a mensajearse con Gómez directamente hasta que sus conversaciones se relegaron a la asesora de Presidencia del Gobierno.
El papel de Álvarez
La presencia de la asesora de Begoña Gómez también se extendió a otras empresas como Deloitte. El pasado mes de diciembre uno de los responsables de Deloitte declaró en sede judicial que produjeron reuniones periódicas con distinta frecuencia y que en alguna ocasión también estuvo presente Cristina Álvarez, quien creía que era personal de la Universidad Complutense de Madrid.
De hecho, como ya publicó Libertad Digital, Álvarez usaba hasta la cuenta de correo electrónico y la firma corporativa de la esposa del presidente del Gobierno Pedro Sánchez para gestionar la Cátedra de Transformación Social Competitiva.

