
Nada más dejar la política (o que la política le dejara a él tras unos resultados catastróficos), Albert Rivera fichó por el bufete Martínez-Echevarría Abogados. Las grandes expectativas depositadas en aquel fichaje se frustraron casi nada más empezar. En muy poco tiempo, Rivera y su compañero José Manuel Villegas, que había sido además su mano derecha en Ciudadanos, fueron despedidos del bufete alegando "baja productividad".
No conforme con el despido, Rivera y Villegas iniciaron un pleito que finalmente ganaron. El juzgado de Primera Instancia número 8 de Madrid condenó al bufete a pagar a Rivera 1.295.000 euros y Villegas, 510.000. En el caso del que fuera líder de Ciudadanos, la cantidad se desglosaba en dos partes, lo que restaba de cobrar de su contrato y el daño moral, cifrado en 300.000 euros, pues la sentencia consideraba probado que Martínez-Echevarría Abogados había promovido una campaña para desprestigiar su imagen profesional.
El fallo se conoció en septiembre del año pasado y desde entonces las actividades profesionales de Rivera parecen ir viento en popa. Además de tertuliano de Susanna Griso en Antena 3, Rivera preside un club de Negocios, el Club Raheem, sociedad de la que también es socio inversor. Además, colabora con la agencia Thinking Heads impartiendo conferencias de todo tipo, desde liderazgo a actualidad política y económica.
La intención
Ahora, la plataforma de nuevo cuño "Empresas Mágicas de España" acaba de anunciar su fichaje como "consejero impulsor". "Empresas Mágicas de España" se define como una "iniciativa de desarrollo territorial que busca reconocer y conectar a compañías comprometidas con la revitalización del mundo rural". La plataforma nació a finales de 2024 partiendo de una organización llamada "Pueblos Mágicos de España". La intención es "integrar a los municipios con empresas de sectores como energía, tecnología, turismo y alimentación para fomentar un modelo de economía regenerativa", según la propaganda de la entidad.
En el plano personal, Rivera mantiene una relación con la diseñadora e influencer Carla Cotterli y es padre de dos hijas, una de ellas con su primera pareja y la segunda fruto de la relación con la cantante Malú. A diferencia de otros políticos retirados, Rivera no forma parte del consejo de administración de ninguna gran empresa del Ibex-35.

