
El último afectado que permanecía ingresado en el Hospital Central de la Defensa Gómez Ulla por hantavirus ha recibido finalmente el aval médico para regresar a casa y ya se encuentra recuperándose en su domicilio. Con la salida de este enfermo, las autoridades sanitarias dan por concluido el episodio clínico vinculado a este patógeno de alcance internacional.
Fuentes del Ministerio de Sanidad han informado este martes de que, tras esta última evolución médica favorable, no queda en estos momentos ninguna persona hospitalizada en el territorio nacional como consecuencia de este incidente. La situación sanitaria se da por controlada tras varias semanas de estricto seguimiento epidemiológico en las modernas instalaciones militares ubicadas en la capital de España.
La alerta sanitaria saltó hace casi un mes cuando un grupo compuesto por catorce ciudadanos españoles, formado exactamente por trece pasajeros y un único miembro de la tripulación, tuvo que ser evacuado de urgencia. Todos ellos viajaban a bordo del buque MV Hondius, que vio interrumpida de manera abrupta su travesía marítima tras detectarse una preocupante emergencia de salud pública entre el pasaje.
El complejo dispositivo de evacuación se materializó el pasado 10 de mayo en la isla canaria, desde donde los afectados fueron trasladados bajo unas estrictas medidas de bioseguridad al mencionado recinto hospitalario madrileño. La infección propagada en la embarcación alcanzó niveles de extrema gravedad, habiendo causado la muerte a tres personas extranjeras antes de que se procediera a la intervención del personal español.
De la quincena de evacuados de nacionalidad española y puestos en aislamiento inicial, la gran mayoría, en concreto doce individuos, permanecieron ingresados en el centro médico castrense bajo la condición de contactos en cuarentena preventiva. Durante toda su estancia en el hospital, el equipo facultativo los sometió a una vigilancia médica constante para descartar de inmediato la posible aparición de los síntomas propios de la enfermedad.
Por su parte, los otros dos miembros del grupo dieron positivo en las pruebas diagnósticas en diferentes momentos de su aislamiento clínico. Dada la alta peligrosidad y la naturaleza infecciosa del patógeno, ambos pacientes tuvieron que ser atendidos con los máximos cuidados posibles en la Unidad de Aislamiento de Alto Nivel del centro dependiente de Defensa, garantizando así de forma absoluta la nula propagación a terceros.
El minucioso protocolo de prevención dictaminado por los responsables de Salud Pública concluyó con éxito general. El pasado 7 de junio fueron dados de alta médica los doce ciudadanos que únicamente ostentaban la condición de contactos de riesgo. A lo largo de todo su confinamiento quedó demostrado que no estaban contagiados, gracias a los resultados negativos sistemáticos de las pruebas PCR que se les fueron practicando de forma periódica semanal.

