
Este viernes, Pedro Sánchez anunciaba durante su fugaz visita a Ceuta la instalación de una "barrera física y visual" en el espigón del Tarajal como una de las medidas planteadas por el Gobierno tras la crisis migratoria. Apenas un día después, el Ejecutivo ya ha comenzado a instalar las boyas para marcar el límite entre la playa del Tarajal de Ceuta y Marruecos. Pero, ¿en qué consiste exactamente?
La infraestructura se basa en una barrera neumática de 500 metros de longitud que sobresale entre 30 y 70 centímetros sobre la superficie del agua y que cuenta con una parte sumergida de hasta un metro de profundidad. La instalación ha sido realizada por la Sociedad de Salvamento y Seguridad Marítima (Sasemar).
El dispositivo también incorpora una primera línea de boyas fondeadas, cedidas por la Armada, además de un canal intermedio que permitirá a las embarcaciones de la Guardia Civil patrullar la zona y proteger la propia instalación.
Durante su comparecencia desde Ceuta, el presidente del Gobierno explicó que esta "barrera física y visual" busca ajustarse a la sentencia del Tribunal Supremo, que impide las devoluciones en caliente de inmigrantes que accedan a nado a territorio español salvo que exista un obstáculo físico fronterizo. Según expuso, la infraestructura pretende facilitar las repatriaciones directamente en el límite fronterizo.
Un día después de tales declaraciones y coincidiendo con la instalación de dicha barrera, el Gobierno ha dado prácticamente por zanjada la crisis en Ceuta después de asegurar que durante la pasada noche no se registraron nuevas entradas de inmigrantes irregulares.
