
Ni ley trans, ni ley de vivienda, ni bienestar animal. La máxima prioridad para las próximas semanas es, según varios socialistas, los Presupuestos Generales del Estado y su negociación. Los grupos parlamentarios han presentado más de 5.445 enmiendas al articulado. Hay que remontarse a 2018 para encontrar una cifra superior de enmiendas . En aquel año, las últimas cuentas de Mariano Rajoy salieron tras estudiar 6.896 propuesta de los diferentes grupos.
Este año, el último de esta legislatura, el Gobierno, quiere sacar las cuentas con el máximo número de partidos posibles para dar sensación de estabilidad. La idea es superar las 11 formaciones del año pasado. Esto le obligará a ir negociando una por una las distintas enmiendas. Algún socio, como el diputado de Teruel Existe, ha presentado 208 enmiendas. El del BNG, más de 354. Más fácil lo tendrán con el del PRC, que sólo ha puesto 5.
"Negociar, negociar, negociar", dicen en los ministerios sobre su agenda para los próximos días. Tienen de plazo hasta la semana del 21 al 24 de noviembre. Esos días se debatirán los Presupuestos y se votarán las enmiendas. En la Moncloa esperan que las cuentas se remitan al Senado durante la última semana de este mes.
Tres semanas para "desencallar"
En ese momento es cuando el PSOE se centrará en cerrar las crisis pendientes con Podemos. Fuentes parlamentarias explican que tras la aprobación de los Presupuestos, esperan dedicar tres semanas para "desencallar" las leyes pendientes.
La que estaba más avanzada era la ley de vivienda. En el Gobierno reconocen que las negociaciones avanzan a buen ritmo para transaccionar las más de 860 enmiendas que han presentado sus socios y ya habían eliminado más de la mitad.
Sin embargo, esta semana, las complicaciones han surgido porque Podemos, ERC y Bildu han presentado otras cuatro enmiendas en materia de vivienda en la comisión de Presupuestos y ahí es donde el PSOE se ha alineado con el PP para postergarlas. El choque se ha extendido a otra comisión y la ley sigue paralizada.
La compleja Ley Trans
Donde nadie oculta que hay más choques es con la ley trans. La norma de Irene Montero recibió esta semana más de 30 enmiendas del PSOE para modificar aspectos como la autodeterminación de género en menores de 16 años. Los socialistas se muestran confiados y creen que "si hay voluntad", la norma saldrá adelante antes de finalizar diciembre.
Lanzan la pelota a la ministra de Igualdad, aunque en el PSOE no ocultan su malestar con Montero tras ver cómo les acusaba de "retrasar la norma" o de planear "retrocesos" en una ley pactada por el Consejo de Ministros. "No es cierto", dicen fuentes parlamentarias donde también muestran su descontento por cómo han utilizado a la exdiputada en la Asamblea de Madrid, Carla Antonelli.
El PSOE se une
Las enmiendas registradas este lunes han unido al PSOE tras semanas de fuertes choques. Por un lado, el sector feminista está satisfecho con el acuerdo para exigir un permiso judicial a los menores de 16 que quieren autodeterminarse o con la enmienda que endurece la llamada reversibilidad. "Se trata de hacer una ley plenamente constitucional, protectora de la infancia como valor superior natural de la Constitución", afirmó la exvicepresidenta, Carmen Calvo, quien durante semanas la que lideró la oposición interna
También el sector LGTB está satisfecho ya que han incluido enmiendas en el ámbito rural, la consideración de las prostitutas trans como "colectivo especialmente vulnerable", la promoción del turismo LGTB o medidas para lesbianas y homosexuales de la tercera edad. Tras unir a los bandos que, hace sólo unas semanas, parecían irreconciliables, ahora les queda lo más complicado: convencer a Unidas Podemos.



