
La OMS declaró este miércoles la viruela del mono –la enfermedad infecciosa de mpox– una emergencia de salud pública tras el aumento considerable de casos en África. Por su parte, la ministra de Sanidad, Mónica García, quien a finales de 2023 defendía que "es obligatorio que la próxima pandemia nos coja preparados", sigue sin desarrollar su Agencia Estatal de Salud Pública, que tiene por principal misión la detección precoz y la respuesta rápida a este tipo de emergencias.
El director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, anunció en rueda de prensa que "el comité de emergencia me confirmó y me avisó de que, en su opinión, la situación constituye una emergencia pública de preocupación internacional. He aceptado ese consejo". El que fuera militante del marxista Frente de Liberación Popular de Tigray –TPLF, por sus siglas en inglés– agregó que "una respuesta internacional coordinada es esencial para detener estos brotes y salvar vidas".
La OMS toma esta decisión en base al aumento significativo de casos en África y al riesgo de transmisibilidad de la nueva cepa. En junio, 16 de los 26 países que informaron de la infección (62%) mostraron un aumento de casos en comparación con mayo de 2024. El epicentro se sitúa en República Democrática del Congo, el país con más problemas –especialmente entre los niños, donde se concentra la mayor mortalidad–, aunque en el último mes se han reportado casos en Burundi, Kenia, Ruanda y Uganda. Por su parte, España destacó por el mayor aumento en la región de Europa, pasando de 38 a 54.
En estas, la medida estrella de Mónica García, la Agencia Estatal de Salud Pública, cuya creación se aprobó en enero, sigue sin materializarse y, tal y como admitió el director general de Salud Pública, Pedro Gullón, se prevé que no empezará a funcionar hasta 2025. El proyecto se encuentra varado en el Congreso, enredado en el trámite de enmiendas.
Triunfalista, a principios de año, la ministra celebraba la aprobación de la Agencia porque además de ser "una deuda pendiente con la salud pública", incorporaba "las lecciones aprendidas" durante la pandemia de la covid-19. Ahora, con la OMS declarando una emergencia de salud pública internacional, García se tiene que comer sus propias palabras.