
El presidente de la Generalidad catalana, Salvador Illa, ha comparecido a petición propia en el Parlament para dar cuenta de su gestión de la crisis provocada por el brote de peste porcina africana (PPA) detectado en la localidad barcelonesa de Cerdanyola del Vallès. El principal argumento del dirigente socialista ha sido negar que la fuga del virus se produjera del laboratorio de investigación animal de la Generalidad en el campus de la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB).
"Con los datos que conocemos hoy, es mi obligación dirigirme a esta Cámara: hoy nada permite concluir que el virus provenga de las instalaciones de los laboratorios o centros que trabajan con este virus. A fecha de hoy, ésta es la información de la que disponemos", manifestó solemne Illa. Pero hasta sus aliados, los Comunes, le han reprochado que en ese comité de expertos están los principales responsables del centro bajo sospecha, el IRTA-CReSA (Instituto de Investigación y Tecnología Agroalimentaria-Centro de Investigación en Sanidad Animal).
De momento se cuentan 26 positivos por PPA en jabalíes cuyos cadáveres han sido recogidos en el epicentro del foco, a centenares de metros del laboratorio bajo la lupa, un centro que además lleva a cabo obras de ampliación, lo que eleva el riesgo potencial de fugas.
Salvador Illa se ha defendido de las críticas alegando que la normativa europea que se aplica en la crisis es la más estricta del mundo, que hay cinco investigaciones abiertas y que "a veces no se llega a saber el origen de un brote". "Creo que los sabremos, pero hay casos en los que no se ha podido determinar". También ha dicho que la respuesta se puede demorar porque "aquí lo que importa es el rigor".
En la misma línea ha defendido a los técnicos y directivos del IRTA y ha asegurado que tiene plena confianza en ellos. Ha presumido de haber aceptado toda la ayuda exterior y se ha comprometido a reducir la población de jabalíes.
Sin dudas sobre el origen del brote
A ningún grupo parlamentario le cabe duda sobre el origen del brote. Esa tesis ha presidido todos los discursos. Junts y ERC han aprovechado para censurar que Salvador Illa no suspendiera su viaje a México y volviera de inmediato a Barcelona cuando se detectaron los dos primeros casos, el 28 de noviembre.
Illa descargó la crisis en la Unidad Militar de Emergencias (UME), el Ministerio de Agricultura y en sus consejeros de Interior, Núria Parlon, y Agricultura, Ganadería y Pesca, Òscar Ordeig. La primera hipótesis se centró en que algún jabalí habría comido un embutido contaminado por peste porcina lanzado por un camionero en algún basurero de área de servicio. Pero esa peregrina teoría quedó en entredicho cuando el Laboratorio Central de Veterinaria de Algete determinó que el virus que mostraban los jabalíes eran de la misma cepa que los que estaban experimentando en el laboratorio de la Generalidad.
"Animalismo de sofá"
Tanto Alejandro Fernández, del PP, como Ignacio Garriga, de Vox, han criticado con dureza la actuación del gobierno catalán, han rememorado el papel de Illa en la pandemia y han cargado contra los criterios de gestión del medio ambiente de la izquierda. La sobrepoblación de jabalíes ha sido la principal prueba de cargo. Garriga ha acusado a Illa de practicar el "animalismo de sofá".
Una de las intervenciones más destacadas de la sesión ha corrido a cargo de la diputada de los Comunes (la facción catalana de Sumar) Núria Lozano Montoya. Su cerrada defensa de los jabalíes le ha llevado a decir que si se demuestra la fuga de un laboratorio "la crisis no se solucionaría matando a la mitad de los científicos del país". La propuesta de la extrema izquierda es eliminar las grandes explotaciones, no a los jabalíes.
Parecidos supuestos ha defendido Dani Cornellà, de la CUP, que ha subrayado todos los efectos negativos sobre el medio ambiente de la industria porcina, uno de los sectores económicos más importantes de la región.
"Negligencia grave"
La política de moda en Cataluña, la alcaldesa de Ripoll, Sílvia Orriols, ha asegurado que la crisis es fruto de una "negligencia grave" y ha dado por supuesto que la Generalidad no se ha ceñido a los protocolos de seguridad en la construcción de un nuevo edificio en el laboratorio objeto de todas las sospechas.
Orriols ha aprovechado el debate para lucir su lado supremacista al reprochar a Illa la participación en los trabajos de contención de la peste porcina del Ejército. "No necesitamos su ejército español. Es menospreciar a nuestra gente", ha asegurado la líder independentista que amenaza con adelantar al partido de Puigdemont.
La crisis por el brote de peste ha afectado a las exportaciones de porcino español. La Generalidad insiste en que de momento no se han detectado casos en las 55 granjas más cercanas al punto donde se han encontrado los jabalíes muertos.
Por otra parte, Illa ha prometido a ERC que "sudará la camiseta" para la puesta en marcha de la financiación singular de Cataluña y ha insistido en su deseo de que la amnistía le alcance a Puigdemont porque "creo que es lo que merece y reclama la sociedad catalana y la sociedad española", manifestó.


