
Alberto Núñez Feijóo ha asumido el veredicto de las urnas, que resume en tres ideas: los aragoneses quieren que gobierne Jorge Azcón, que "nos entendamos con responsabilidad" y "le han dicho a Sánchez que ya basta". "No frustrar la mayoría es una obligación", ha añadido, enviando un claro mensaje al presidente en funciones y a Vox, como hizo también con María Guardiola con las elecciones extremeñas.
En su discurso ante la Junta Directiva Nacional, a la que han asistido los presidentes de Castilla y León, Extremadura, Baleares, y el propio Azcón, también ha lanzado varias advertencias a su socio potencial, con el que admite "puntos de encuentro": "No puede convertirse en un muro"; "aquí, muros, no"; "hacer las cosas diferentes es no bloquear una alternativa, ha dicho, marcando, por primera vez, límites muy claros a Santiago Abascal en las negociaciones.
"Lo que no acordemos porque no está en la Constitución y las leyes, no se hará, pero no se puede frustrar a la gente", ha advertido Feijóo, que ha proclamado que PP y Vox "somos partidos diferentes", pero ha dicho que "respetamos a sus votantes pero también pedimos respeto a los nuestros que son la mayoría"; "no confundan un buen resultado siendo terceros con ser primeros, no confundan los adversarios ni las prioridades"; "aquí no se hace lo que quiera la minoría o nada", ha dicho.
Las exigencias de Vox, motivo de disputa
Las exigencias de Vox en Extremadura, donde piden tres consejerías y entrar en varios organismos públicos, como informó Libertad Digital, estarían detrás de esta advertencia de cara a los contactos que se lleven a cabo en Aragón, a la que seguirá después Castilla y León. El PP se reivindica como primer el vencedor de los comicios, el más votado que puede aceptar ciertas condiciones, pero sin ceder a todas las exigencias con Vox.
"No sea que igual que han castigado a un mal Gobierno como el de Sánchez castiguen también a quien no deja gobernar", ha advertido Feijóo a Vox, sin descartar, por tanto, una posible repetición electoral en las comunidades por la situación de bloqueo en la que pudiera acabar salir perdiendo Abascal porque los ciudadanos le culpen de la falta de acuerdo.
El choque entre ambos se reflejaba en la propia Guardiola, que a la entrada en la sede del PP de la calle Génova mostraba su enfado por la falta de acuerdo con Vox, con el que admitía "coincidir en el 90% de las medidas", y al que invitaba a hacer públicas sus exigencias, sugiriendo que el problema son los cargos. Azcón también pedía a los de Abascal "remangarse y asumir responsabilidades", avanzando que optará por un Gobierno estable en el que estén dentro y asuman gestión.

