
En mitad del lodazal de casos de corrupción y de escándalos que afectan al sanchismo, ha emergido de nuevo la figura de un viejo conocido, el socialista José Bono. El exministro de Defensa y expresidente del Congreso de los Diputados ya había estado en el pasado en el punto de mira por sus negocios y por los rumores que circulaban sobre su lujosa forma de vida. Ahora, algunos de esos rumores comienzan a concretarse a raíz de las últimas informaciones que hemos conocido.
República Dominicana
Después de abandonar la primera línea política en España, José Bono comenzó a desarrollar vínculos empresariales con la República Dominicana. De hecho, al mes de llegar al poder, en septiembre de 2020, el presidente del país caribeño, Luis Abinader, concedió a Bono la nacionalidad dominicana. Eso facilitó su operativa empresarial en aquel país, principalmente dedicada a la consultoría y a inversiones inmobiliarias, para lo que creó varias sociedades.
Seis de esas sociedades relacionadas con el exministro de Defensa concentran activos por valor de 7,5 millones de euros en España y República Dominicana según fuentes de The Objective. Cuentan con un patrimonio neto de más de 5 millones de euros.
La mayor empresa del grupo es Hípica Almenara, sociedad inmobiliaria que en su último balance disponible declaró más de 2,8 millones de euros en activos, pero no ha presentado cuentas desde 2018, por lo que no se conoce su situación actual. Otra compañía importante del entramado es Joasa 2012, que además de contar con más de 1 millón de euros de patrimonio neto, posee, entre otros bienes, cinco inmuebles en Tánger (Marruecos) valorado en torno a 260.000 euros. La filial dominicana de Bono se llama Teilvelpir RD, que constituye la principal conexión internacional del entramado empresarial.
Varias de las empresas de José Bono en la República Dominicana registraron su sede en 2020 en la misma dirección de Santo Domingo en la que, meses después, también registró su sede la promotora solar Medcap Energy Caribe, vinculada al empresario valenciano Dimas de Andrés, socio del exdiputado socialista de la Asamblea de Madrid, Juan Segovia, íntimo de Bono.
Hay otra coincidencia: las sociedades de ambos comparten, además, el mismo equipo jurídico. Cuenta The Objective que el empresario valenciano que compartía sede y equipo jurídico con José Bono, y al que el exministro hizo gestiones a su favor, logró proyectos en la República Dominicana que superan los 500 millones de euros.
El caso Koldo
Bono también habría intercedido a favor de Dimas de Andrés también en España, vinculándole al Caso Koldo-Ábalos. El histórico dirigente socialista pidió favores urbanísticos al entonces ministro de Transportes, José Luis Ábalos, en favor de su cliente en el país caribeño según cuenta El Español. A raíz de los mensajes incautados por la UCO a Koldo García, se ha podido saber que José Bono solicitó al exasesor de Ábalos que se facilitara la construcción de una obra cerca de una rotonda de la carretera N-260 en La Seo de Urgel (Lérida) que iba a ser para De Andrés. El Ministerio de Ábalos tenía que dar el visto bueno porque el proyecto tenía dificultades para salir adelante por una "zona de servidumbre". De la conversación se desprende que Bono incluso entregó notas de forma recurrente a la entonces mujer de Koldo García, Patricia Úriz. Bono confirmó haber enviado esos mensajes, admitiendo que Dimas de Andrés era "cliente suyo", aunque negó que esas gestiones hubieran llegado a buen puerto, ya que la construcción no se realizó finalmente.
No es la única ocasión en la que se mezclan Koldo, Ábalos, Bono y la República Dominicana. Los mensajes de Koldo García evidencian que el exministro de Defensa se asoció con Bernardo Castillo, un empresario vinculado a José Luis Ábalos en el país caribeño. Castillo se presentaba como asesor del Ministerio de Transportes en República Dominicana y Bono participó en gestiones para ayudarle a cobrar facturas pendientes. El exministro de Defensa reenvío un mensaje a Koldo en mayo de 2021 en el que Castillo le agradecía su implicación: "Buenos días, espero que amanezca bien tu día, quería darte las gracias por tus palabras de ayer, es un honor escucharlas de tu persona, y formar parte de tu equipo, ya le envié a Juan los datos de la factura por cobrar, estoy a vuestra orden!!! Un fuerte abrazo". Koldo respondió a Bono: "Gracias. Mil gracias. Te debo una". En esta ocasión, José Bono también ha reconocido haber participado en esta gestión y que lo hizo porque se lo trasladaron desde el Ministerio de Transportes.
Favores de ida y vuelta
El favor se lo cobró Bono bien pronto. Apenas un mes después, en junio de 2021, el exministro de Defensa pidió a Transportes que facilitara la contratación de un joven militante del PSOE en la empresa pública Ineco, la misma en la que estuvo enchufada una de las amantes de Ábalos. Bono, tras cenar la noche anterior con el joven en cuestión, Álvaro Lario, le pidió a Koldo García que le diera "un empujón" para cerrar su incorporación al puesto. En pocos días el "empujón" llegó. Koldo le dijo a Bono: "En diez días está trabajando. Cobra 36 (36.000 € al año)". José Bono, responde a Koldo: "Ya han llamado al chaval y está encantado. Un gran abrazo".
En esta ocasión, el exministro socialista le dijo a El Español en un primer momento que no conocía al joven. Después, Bono acabó reconociendo que cenó con él la noche de antes de sus mensajes a Koldo, aunque matizando que Álvaro Lario le comentó que ya tenía la plaza asegurada en Ineco pero que desconocía cuándo se formalizaría.
Guinea Ecuatorial
En las últimas horas también hemos conocido que José Bono intermedió para que los hermanos Escribano (Ángel y Javier), actuales presidente y consejero de Indra, trataran de vender armas al dictador de Guinea Ecuatorial, Teodoro Obiang según fuentes de El Confidencial. En 2018, los dueños de Escribano Mechanical & Engineering hicieron tres viajes a Malabo para reunirse con Obiang, gracias a la relación que Bono tenía con el dictador guineano. Los Escribano negociaron la venta de armamento (que finalmente no fructificó) en un momento en el que el país africano, antigua colonia española, ya estaba sancionado por su continuo sistema de represión y cuando varios países ya habían denunciado a Guinea Ecuatorial por blanqueo de capitales. Los viajes, cuenta El Confidencial, se realizaron en aviones de la aerolínea venezolana Plus Ultra, protagonista del polémico rescate por parte del Gobierno de Pedro Sánchez.


