Zapatero llama a Wikipedia
A mí no me impresiona ser tan importante, porque tengo más horas de vuelo que Airbus, pero al populacho le gusta leer mi vida y milagros en Wikipedia.
Hola, buenos días, arriba parias de la tierra. ¿Es la enciclopedia esta que leen ahora los chavales? A ver, soy José Luis, pero no José Luis así como suena, que parece que podría ser un mecánico, frutero o cualquier otra alma en pena de la famélica legión. O sea, yo soy José Luis, pero Zapatero; claro, si le digo que en medio llevo el "Rodríguez", usted ya se da cuenta en seguida, ¿no? ¿Eh? ¿Cómo que no? A ver, un respeto, ¿eh? Que yo no le he faltado, fascista asqueroso. Un respeto a la Alianza de Civilizaciones, la memoria histórica y al consenso constitucional. Y usted, con ese acentito de bucanero de banda latina, seguro que no tiene ni permiso de residencia, así que no me caliente de buena mañana, que levanto una ceja y aparece usted al segundo descargando cajas en el Estrecho de Ormuz. Yo soy el presidente del Gobierno de España, el más importante de todos los que hubo y habrá, soy Zapatero I El Tolerante.
A ver, ahí en su Wikipedia salgo yo, lógicamente, porque soy importantísimo; fíjese si soy importante que el sol, antes de salir, me llama cada día para preguntar si me parece bien. Si le digo que no, sígame de cerca aquí, ¡noche cerrada! Noche cerrada, ¿eh? ¿Se me hace una idea, no? A mí ya no me impresiona ser tan importante, porque tengo más horas de vuelo que Airbus, pero al populacho, a la chusma, le gusta leer mi vida y milagros en la Wikipedia; sobre todo los milagros, claro, que todos quieren saber cómo logré ser millonario siendo tan bobo, que ya lo decían en mi pueblo. Imagino que mi página en la Wikipedia es la más visitada del mundo. No sé, igual ando empatado con el Papa o algo así. Porque importantes, importantes, siempre hemos sido los de siempre.
La cuestión es que yo quiero que aparezca en grande, arriba, y con lucecitas, mi nombre, que ya se lo he dicho, presidente del Universo y tal, y a continuación, en morado: "Feminista". Tenga en cuenta que gracias a mí ahora todos los políticos dicen "ciudadanos y ciudadanas". Usted, claro, como es de Perú o de alguna comuna africana de América Latina, no tiene cultura, pero ya le digo yo que eso cambió el curso de la historia de la humanidad. Entonces quiero que ponga "Zapatero, feminista". Pero ya, o sea, me lo cambia usted mientras estamos al teléfono, o hablo con Pedro y le mando una inspección de Hacienda, que usted no tiene ni idea de con quién está hablando.
Y luego, lo de la foto. Qué espanto. ¿Quién se la ha pasado, Aznar? Pero si parece que me están apretando los bajos, hombre, y no me gusta decirlo porque soy más humilde que la madre Teresa, pero yo soy un cañón. Dicen que a Sánchez le llamaban en Estados Unidos Mr. Handsome, bueno ahora le llaman otras cosas, y es mentira. El primer presidente al que la prensa apodó "Mr. Handsome" fui yo. Que a mí se me comían a besos por la calle, ¿eh? Menos mal que Sonso no es celosa, porque había hasta desmayos en mis mítines. Un día se me desmayó una charo en un acto del partido en Alcalá de Henares, y la resucité poniéndole la mano en la frente, como Uri Geller o Jesucristo o quien fuera.
Y, mire, ya que estamos, la página esa que dedica usted al falangito bigotudo, sí, a Aznar. Es impresentable. Bulo, bulo, fango, fango, fachosfera. Que ya parece que la biografía se la ha escrito George Bush. En primer lugar, eliminen todo el bloque de éxitos económicos. Borrar, sí. Y después, en el texto, al comienzo, cambien "político español" por "fascista madrileño"; español, no, madrileño, para realzar más aún el fascismo neoliberal.
Y ya, por último, Wilson, que imagino que como buen latino se llamará Wilson o algo así. Pues mire, don Wilson, ahora que nadie nos oye, me va a ir usted a la página de Pedro Sánchez y rebaje un poco el tonito de loa en el aspecto de derechos sociales. Y lo que le quite a él, me lo pone a mí. Porque mire, entre usted y yo, este es un golfo. O sea, yo al menos finjo tener principios, el talante y todo eso. Pero en cambio Sánchez es un pájaro lo mires por donde lo mires. Que ayer, al difundirse el vídeo del pucherazo, me llamó Maduro desde el talego, para que lo ficháramos como asesor electoral. El pobre aún se cree que va a salir de allí. Pero bueno, estaba fascinado con Sánchez. Nosotros robamos elecciones bastante bien, pero lo suyo es otro nivel. A mí no me impresiona, Wilson, porque yo llegué a La Moncloa por los trenes, acuérdate, pero bueno, que Sánchez –lo digo en bajito para que no me graben- tiene tendencia a estar demasiado subidito, ¿sabe usted? Y aquí el importante soy yo. ¿González? Qué va, hombre, González es un don nadie. De hecho, mire, una última cosa: a ese también póngale en la Wiki "fascista sevillano".
Bueno, Wilson, que me tengo que ir a hacer una foto con Marisú y unos negros en la cola de las regularizaciones. Yo ya no entiendo nada. Cuando fue lo de Caldera, casi me lo matan, tuvimos que hacerlo por debajo de la mesa y calladitos; y ahora este va y presume a bombo y platillo, y lo utiliza como reclamo electoral. Que van los Mohameds con camisetas de "I love Sánchez". Ya tenemos más votantes árabes que españoles en el PSOE. Bueno, me voy con los negros, Wilson. Muy vulnerables, pero espero que vengan duchados. Es que cuando te acostumbras a vivir entre mansión y mansión, Dominicana por aquí, jet privado por allá, no sabes lo duras que se vuelven las campañas electorales, ahí tocándote con el lumpen y todo. Lo bueno es que me recuerda a cuando era tonto y pobre. Ahora al menos ya no soy pobre. Hazme los cambios en la Wikipedia o la lío parda, ¿eh? Venga, ¡arriba la Revolución!
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