No se crean que esta estupidez es propia de España. Al fin y al cabo, nuestras feministas locales jamás han tenido ni el nivel ni la capacidad de inventar nada.
La primitiva secta de los 'onfaloscopios' se extinguió pronto por desidia de sus fieles. Sus sucesores hodiernos, los 'ombliguistas', gozan de excelente salud.
Ganen regímenes como el de Putin el liberticida o el de los ayatolás terroristas y pierden los principios que sostienen a Occidente y modelan el 'planeta americano'.