
En un acto en el Despacho Oval rodeado de empresarios, el presidente estadounidense Donald Trump anunció este martes un nuevo proyecto multimillonario: una reserva de minerales críticos y tierras raras (unos recursos que utiliza entre otros argumentos para justificar sus planes sobre Groenlandia) por valor de 12.000 millones de dólares.
"Hoy anunciamos la creación de la reserva estratégica estadounidense de minerales críticos, la primera reserva de la historia de los minerales críticos de los que tanto se ha hablado", ha dicho Trump, avanzando que se trata de un almacén "para uso civil en tiempos de emergencia".
El presidente estadounidense no ocultó que el proyecto nace de la supremacía china en torno a uno de muchos de estos recursos críticos como las tierras raras, cuya producción y sobre todo su procesamiento domina y que son fundamentales para múltiples usos energéticos, militares y tecnológicos. "No queremos pasar por lo que pasamos hace un año", dijo Trump en alusión a Pekín y sus restricciones a las exportaciones de este recurso esencial el año pasado, una práctica que ya ha adoptado anteriormente.
El denominado "Proyecto Bóveda" se financiará con un préstamo del Banco de Exportación e Importación de EEUU y más de 1.600 millones de capital privado. El objetivo es proteger a fabricantes de automóviles, productos electrónicos y cualquier otro bien que pueda verse perjudicado por una interrupción súbita del suministro de estas materias primas.
El magnate republicano comparó este proyecto con las reservas ya existentes de petróleo y de minerales críticos con fines de defensa. Ahora, el Ejecutivo estadounidense ha decidido crear otro fondo de recursos críticos destinados a la industria estadounidense "para evitar problemas", ha enfatizado. Junto a él, estuvieron, entre otros empresarios, el multimillonario de la industria minera Robert Friedland y la directora ejecutiva de General Motors Mary Barra.
