
El nuevo ministro de Defensa israelí, Israel Katz, ha lanzado este miércoles una advertencia tajante al régimen de Teherán. En un comunicado que no deja lugar a la ambigüedad, Katz ha asegurado que el Estado de Israel no permitirá que la cúpula terrorista iraní se regenere para seguir amenazando la estabilidad de Occidente.
"Cualquier líder designado por el régimen terrorista iraní para continuar liderando el plan de destruir a Israel, amenazar a Estados Unidos, al mundo libre y a los países de la región, y reprimir al pueblo iraní, será un objetivo inequívoco de eliminación", sentenció el ministro. La advertencia fue acompañada de una frase lapidaria que resume la doctrina de seguridad del gabinete de Benjamín Netanyahu: "No importa cuál sea su nombre ni dónde se esconda".
El objetivo: descabezar la tiranía teocrática
La estrategia de Jerusalén es clara: debilitar hasta el colapso las estructuras del régimen de los ayatolás. Katz confirmó que, junto a Netanyahu, ha instruido a las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) para emplear "todos los medios" necesarios. El plan, coordinado estrechamente con la administración estadounidense, no se limita a la contención, sino que apunta directamente a las capacidades del régimen con el objetivo último de su derrocamiento.
Esta ofensiva dialéctica llega apenas 24 horas después de una acción militar de calado simbólico y estratégico. La Fuerza Aérea israelí golpeó el martes en el corazón del poder religioso iraní: la ciudad santa de Qom. El objetivo fue el edificio del Consejo de Expertos, el órgano clerical encargado de designar al sucesor de Alí Jameneí.
Golpe al proceso sucesorio en Qom
El ataque buscaba dinamitar el proceso de relevo en la cúspide de la teocracia chií, tras el descabezamiento de la misma en las primeras horas del inicio de la guerra, con la muerte de toda la cúpula, incluida la del líder supremo, Alí Jameneí.
Aunque el bombardeo impactó en la sede institucional, fuentes militares confirmaron que los 88 clérigos que componen el Consejo no se encontraban reunidos en ese preciso instante.
A pesar de que el régimen ha intentado minimizar el impacto, la incursión en Qom envía un mensaje demoledor: el santuario de los clérigos ya no es inexpugnable. Israel ha demostrado que tiene la capacidad y la voluntad política de intervenir en el proceso sucesorio de una dictadura que sigue siendo la principal exportadora de terrorismo en la región.

