L. D.
En un momento en el que la Bolsa estaba cayendo sin parar, Gescartera decidió invertir en valores de “alto riesgo” en lugar de hacerlo en “valores refugio”. A la vista de los datos facilitados por la revista
Época
, la gestión de Gescartera es inexplicable. No se sabe por qué extraña razón, la ponderación de un valor como Avanzit, la anterior Radiotrónica, fue creciendo hasta representar el 9,17% sobre el total de las inversiones del fondo al cierre del primer trimestre de 2001, con ponderaciones que duplicaban la de acciones fuertes como Telefónica. Y eso en un momento en el que su cotización caía por ser un valor tecnológico y una compañía cuya deuda llegó a multiplicarse en un año 2,5.
Además, en el primer trimestre de este año, el fondo de Gescartera compró, inexplicablemente, bastantes acciones de Sniace, de forma que esta compañía pasó a suponer el 13,15% del total de sus inversiones -el mayor porcentaje de todos- cuando se trata de un valor que los analistas recomiendan infraponderar en las carteras. En Telefónica, en cambio, sólo tenían el 4,95% del total y no había nada invertido en títulos como BSCH, BBVA, Banco Popular, Endesa o Iberdrola. Tanto Sniace como Avanzit son valores con una capitalización bursátil muy reducida por lo que cualquier operación con ellos mínimamente significativa puede influir en su cotización.
Gescartera también se dedicó a la comercialización de estructurados, es decir, fondos que ofrecen una rentabilidad vinculada a la evolución del Ibex. Sin embargo, este producto, está reservado a los bancos, por lo que las gestoras de inversiones y las agencias de valores no pueden trabajar con ellos.
La revista insinúa además que hace más de un año el área de supervisión de la CNMV podría haber elevado al Consejo la petición de intervenir la sociedad y el Consejo la desestimó. Por entonces, Pilar Valiente no era presidente de la Comisión, pero sí vocal de la misma, al igual que Gloria Hernández, directora general del Tesoro.
Además, asegura que la excusa que puso Pilar Valiente en el Congreso de los Diputados para explicar por qué se permitió la conversión de Gescartera en agencia de valores no tiene ningún sentido. Valiente dijo que a Gescartera se le concedió hace algo más de un año, concretamente el 13 de julio de 2000, la autorización para operar como agencia de valores porque, de esta forma, se reforzaba la supervisión de la sociedad. Época no sólo niega que esto tenga algún fundamento sino que asegura que es al contrario, ya que una agencia de valores puede operar directamente en Bolsa y participar en las colocaciones de OPVs, mientras que una sociedad gestora tiene que actuar a través de terceros, lo que facilita el control de sus operaciones, y no puede intervenir en salidas a Bolsa.
Además, en el primer trimestre de este año, el fondo de Gescartera compró, inexplicablemente, bastantes acciones de Sniace, de forma que esta compañía pasó a suponer el 13,15% del total de sus inversiones -el mayor porcentaje de todos- cuando se trata de un valor que los analistas recomiendan infraponderar en las carteras. En Telefónica, en cambio, sólo tenían el 4,95% del total y no había nada invertido en títulos como BSCH, BBVA, Banco Popular, Endesa o Iberdrola. Tanto Sniace como Avanzit son valores con una capitalización bursátil muy reducida por lo que cualquier operación con ellos mínimamente significativa puede influir en su cotización.
Gescartera también se dedicó a la comercialización de estructurados, es decir, fondos que ofrecen una rentabilidad vinculada a la evolución del Ibex. Sin embargo, este producto, está reservado a los bancos, por lo que las gestoras de inversiones y las agencias de valores no pueden trabajar con ellos.
La revista insinúa además que hace más de un año el área de supervisión de la CNMV podría haber elevado al Consejo la petición de intervenir la sociedad y el Consejo la desestimó. Por entonces, Pilar Valiente no era presidente de la Comisión, pero sí vocal de la misma, al igual que Gloria Hernández, directora general del Tesoro.
Además, asegura que la excusa que puso Pilar Valiente en el Congreso de los Diputados para explicar por qué se permitió la conversión de Gescartera en agencia de valores no tiene ningún sentido. Valiente dijo que a Gescartera se le concedió hace algo más de un año, concretamente el 13 de julio de 2000, la autorización para operar como agencia de valores porque, de esta forma, se reforzaba la supervisión de la sociedad. Época no sólo niega que esto tenga algún fundamento sino que asegura que es al contrario, ya que una agencia de valores puede operar directamente en Bolsa y participar en las colocaciones de OPVs, mientras que una sociedad gestora tiene que actuar a través de terceros, lo que facilita el control de sus operaciones, y no puede intervenir en salidas a Bolsa.