Menú

La brecha generacional pone en riesgo el futuro económico de España

El IJM detalla que el sistema fiscal y de pensiones penaliza a los jóvenes, porque estrangula la inversión y compromete el futuro de nuestra economía.

"Los últimos datos del Instituto Juan de Mariana son un auténtico aldabonazo a nuestra conciencia colectiva. En apenas veinte años, los menores de 35 años han pasado de tener un 7,5% de la riqueza nacional… a apenas un 2%. Mientras tanto, los mayores de 75 la han multiplicado por más de dos. Lo que nos dicen las cifras es claro: el ascensor social se ha parado para los jóvenes en España.

El informe refleja un panorama inquietante: los ingresos reales de los menores de 30 años han caído un 3% desde 2008, mientras que los jubilados han visto crecer sus rentas un 18%. Hoy, una pensión nueva ya supera al sueldo medio de un trabajador joven: 1.760 euros frente a 1.670. Y en consumo ocurre lo mismo: solo los mayores de 65 han mejorado su capacidad de gasto, mientras los jóvenes la han reducido en más de un tercio.

El acceso a la vivienda, ese sueño que durante décadas fue sinónimo de estabilidad, se ha convertido en una quimera. Ocho de cada diez españoles nacidos entre 1945 y 1965 tenían casa en propiedad a los 42 años; hoy, entre los menores de 35, apenas un 20% ha podido hipotecarse. Y a todo esto se suma la tasa de paro juvenil más alta de Europa: un 26,5%, cuatro veces la alemana.

Pero lo más grave es que el sistema que debería equilibrar estas diferencias… las está agravando. Según el Colegio de Actuarios, un jubilado recibe de media un 62% más de lo que aportó durante su vida laboral. Un desfase que ha convertido a la Seguridad Social en un agujero del 3,8% del PIB, 56.000 millones de euros cada año. Desde hace más de una década, las cotizaciones no bastan para cubrir las pensiones, y la diferencia se tapa con impuestos cada vez más altos. Resultado: la presión fiscal sobre un salario medio roza ya el 55% de su coste total.

Y el caso de Asturias es paradigmático: allí, el PIB per cápita sube no porque haya más riqueza, sino porque desaparecen los jóvenes. Apenas 1,4 cotizantes por cada pensionista. Más empleo público, menos privado. Más gasto, menos dinamismo. Mientras tanto, los jubilados españoles disfrutan de rentas por encima de la media europea… y los trabajadores en activo cobran bastante menos que sus pares en la Unión. Una paradoja que deja claro que el modelo actual no se sostiene.

El mensaje del Instituto Juan de Mariana es rotundo: este sistema fiscal y de pensiones penaliza a los jóvenes, estrangula la inversión y compromete el futuro. O España acomete una reforma seria, que premie el trabajo, incentive la inversión y devuelva oxígeno a los salarios… o las próximas generaciones tendrán menos riqueza, menos vivienda, menos poder adquisitivo… y, lo peor de todo, menos esperanza. La pregunta es inevitable: ¿seguiremos maquillando los números año tras año, o vamos a tener el coraje de reformar un sistema que se hunde ante nuestros ojos?".

Temas

En Libre Mercado

    Servicios

    • Radarbot
    • Curso
    • Inversión
    • Securitas
    • Buena Vida
    • Reloj