
El brote de peste porcina africana detectado en la sierra de Collserola, en la provincia de Barcelona, ha llegado a los tribunales. El juzgado de instrucción número 2 de Cerdanyola del Vallès, la localidad donde aparecieron los primeros jabalíes muertos por peste porcina, ha abierto diligencias por un posible delito contra el medio ambiente.
El Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) de la Guardia Civil y los Mossos d'Esquadra investigan el brote con la fuga de un laboratorio cercano como principal hipótesis. Esa es también la línea de investigación del comité de expertos nombrados por la Generalidad, que analizarán los protocolos de seguridad de los centros cercanos al lugar del brote que trabajan con la cepa del virus detectado en los jabalíes infectados.
El mayor sospechoso es el "Centre de Recerca (Investigación) en Sanitat Animal (IRTA-CReSA)" del campus universitario de Bellaterra. Los primeros animales muertos fueron hallados a un kilómetro de ese laboratorio, dependiente de la Generalidad. IRTA son las siglas del Instituto de Investigación y Tecnología Agroalimentarias y CReSA las de Centro de Investigación en Sanidad Animal.
Judicialización del brote
Ante la judicialización del brote de peste porcina africana, el consejero de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Generalidad, Óscar Ordeig, ha mostrado la plena disposición de la administración autonómica a colaborar con la Guardia Civil y con el juzgado: "Todo lo que vaya en la línea de averiguar cómo se ha producido (el brote) contará con nuestra complicidad en el momento que toque".
El consejero también ha dado cuenta de que los 36.500 cerdos de las granjas próximas al epicentro del foco han comenzado a ser sacrificados tras comprobar que no muestran rastros del virus de la peste porcina africana. La intención de la Generalidad y de los productores es que esa carne, que no se puede exportar ante las restricciones impuestas en los principales mercados del porcino español, se comercialice dentro de nuestras fronteras.
Siguen sin aparecer más casos de peste porcina y la Generalidad ha dejado de informar sobre el hallazgo de más jabalíes muertos. Lo que sí han explicado las autoridades catalanas es que el ejecutivo autonómico ha aprobado una línea de ayudas al sector porcino de diez millones ampliables a otros diez. La portavoz del 'Govern', la consejera de Territorio Sílvia Paneque, ha explicado que además se ha ampliado la línea de créditos del Instituto Catalán de Finanzas (ICF) destinada a empresas afectadas por las "emergencias climáticas" para que también puedan acceder las explotaciones ganaderas que vean mermados sus ingresos por la peste porcina. Los ganaderos consideran que las ayudas son muy escasas ante el impacto económico que está teniendo el brote.


