
El Gobierno de Pedro Sánchez ha vuelto a convertir una medida supuestamente pensada para ayudar a los ciudadanos en un auténtico quebradero de cabeza. El nuevo programa de ayudas a la compra de vehículos electrificados, bautizado como Plan Auto+, ha llegado con retraso, tras semanas de incertidumbre y después de tensiones evidentes entre los ministerios implicados.
Industria y Transición Ecológica han mantenido un pulso soterrado sobre el diseño de las subvenciones, lo que ha provocado que miles de compradores potenciales hayan estado meses sin saber a qué atenerse. Mientras tanto, los concesionarios han tenido que vender a ciegas y muchos ciudadanos han pospuesto la compra de un coche nuevo ante la falta de reglas claras.
De 7.000 euros a un máximo de 4.500
El cambio más evidente respecto al anterior Plan Moves III es el recorte directo en las cuantías. Donde antes se prometían hasta 7.000 euros con retirada definitiva del vehículo, ahora el máximo se queda en 4.500 euros, sin entregar un coche viejo y sin ayudas para puntos de recarga.
El Ejecutivo confirma que las subvenciones pasan a depender de una fórmula conocida como EEE:
- Eléctrico (50% del incentivo)
- Económico (25%)
- Europeo (25%)
En la práctica, esto significa que solo quienes compren un coche 100% eléctrico, barato y fabricado en la Unión Europea podrán acceder al importe completo. El resto tendrá que conformarse con ayudas parciales.
¿Cuánto dinero se recibe según el tipo de coche?
El nuevo esquema establece que los coches 100% eléctricos pueden recibir hasta 2.250 euros solo por la motorización. En cambio, los híbridos enchufables o eléctricos de autonomía extendida se quedan en 1.125 euros por este mismo concepto.
A esa cantidad se suma otro tramo en función del precio:
- 1.125 euros si el coche cuesta menos de 35.000 euros
- 675 euros si supera esa cifra, sin pasar de 45.000 euros
El último bloque premia el origen del vehículo:
- 675 euros si se fabrica en Europa
- 450 euros adicionales si la batería también se ensambla en suelo comunitario
Castigo a los coches chinos y a los híbridos
El diseño del Plan Auto+ penaliza claramente a los fabricantes chinos y a los modelos que no son eléctricos puros. Un comprador que se decante por un coche híbrido enchufable fabricado fuera de Europa puede acabar recibiendo poco más de 2.000 euros, muy lejos de los 4.500 anunciados.
El propio Ejecutivo ha enviado cartas urgentes a las autonomías advirtiendo del riesgo de perder fondos europeos si no aceleran los trámites.
La situación es especialmente delicada porque el Plan Auto+ es retroactivo desde el 1 de enero, pero llega cuando todavía menos de la mitad de las ayudas del Moves III están justificadas ante Bruselas.



