
La cadena de borrascas que está azotando la península está teniendo también consecuencias en el sistema eléctrico: el llenado de embalses está provocando una mayor generación de energía hidroeléctrica y un hundimiento en los precios del mercado mayorista que han desencadenado que parte de la generación nuclear se desconecte.
El pasado domingo, la central nuclear de Trillo anunció una parada programada a las 13.36 horas. Una medida que se adoptó al no ser "requerida por el Operador del Sistema", en alusión a la imprescindible autorización de Red Eléctrica, "al no resultar casada en el mercado eléctrico". Las propietarias se referían así al desplome de los precios mayoristas (no el que paga el consumidor final, ya con los costes fijos de la red) provocada por esa elevada generación renovable gracias a las intensas lluvias y al viento.
Según fuentes de la central, los bajos precios y la alta fiscalidad de las nucleares hacen que las centrales queden fuera del mercado. Con precios previstos para hoy de 4,68 euros/Mwh, las nucleares pagan de media anual 28 euros por MW/hora producido. "La actual situación de mercado genera una ineficiencia en el sistema eléctrico, fruto de la cual y debido a su alta fiscalidad en ocasiones como la presente (de elevada generación originada por la sucesión de borrascas) las nucleares quedan fuera del mercado eléctrico".
Desde Trillo señalan que la central "se encuentra en perfectas condiciones técnicas y de seguridad y la operación de parada entra dentro de la normalidad de la planta y se ha realizado con arreglo a sus procedimientos internos establecidos". El resto de los siete reactores españoles continúan en funcionamiento, con Almaraz II funcionando a un 70 por ciento de su capacidad.
La situación no es nueva: la primavera pasada, en Semana Santa, se produjo una parada similar ante la baja demanda y la elevada generación eléctrica provocada también por las lluvias. Desde Almaraz y Cofrentes se señaló a la elevada carga impositiva como motivo de que les fuera imposible "casar" sus precios en el mercado eléctrico.
Desde el sector alertan de que lo ocurrido hoy puede ser un aviso de que se avecine una primavera "movida" a nivel eléctrico. El motivo es que en esa época se combinan una baja demanda, por el comienzo del buen tiempo, un incremento de la producción fotovoltaica y probablemente abundancia de agua, lo que puede llevar a nuevas paradas de centrales como las vividas el año pasado.
Como recuerda a LD el físico Manuel Fernández Ordóñez, el apagón ocurrió en primavera no por casualidad. El sistema, señala, seguirá teniendo un "bajo porcentaje de energía síncrona" que la convierte en una red "más difícil de gobernar" y habrá que ver cómo aplica Red Eléctrica el "mecanismo reforzado" con la puesta en marcha de más ciclos combinados desde el apagón y si sigue introduciendo más gas en el sistema.

